Durante tres días se han sucedido los actos en la Colonia de los Capuchinos, que estrena templo tras tres largos años de obras
e brillantísimas e inolvidables se pueden calificar las tres jornadas que se han vivido en la Colonia de San Hermenegildo, entre el día 14 y el 17 de septiembre, con motivo de la inauguración de su nueva iglesia.
La asistencia a los actos ha sido nutridísima, tanto por parte de las autoridades civiles como de las eclesiásticas. El cardenal arzobispo de Sevilla, Eustaquio Ilundain y el obispo de Segorbe, fray Luis Amigó, oficiaron las misas más importantes. Por su parte, las autoridades de Dos Hermanas, con su alcalde, Joaquín Varo, al frente, quisieron agradecer con su presencia la benemérita labor que los Terciarios Capuchinos están realizando en nuestro pueblo.
El baile de los seises
Una muestra de lo extraordinario de este aocntecimiento la ha dado la visita de los seises de la catedral de Sevilla que, acompañados por la Schola Cantorum de la Colonia y la orquesta, interpretaron la Misa de San Hermenegildo.
La solemne ceremonia de consagración de la nueva iglesia fue el momento más destacado. Por la tarde, tras los juegos ecuestres realizados en el campo de deportes por el escuadrón de Caballería de Alfonso XII (destacado en Dos Hermanas), se procedió al traslado del Santísimo Sacramento desde la antigua capilla al nuevo templo. Los alumnos, invitados y otros cientos de fieles se arrodillaron a su paso, mientras doblaban las campanas y sonaba la Banda de Música del Ave María.
Los actos religiosos fueron intercalados con magníficas veladas literarias, que se cerraron el día 17 por la noche con la quema de cohetes, vistosas tracas valencianas y una sesión de cine con proyección de graciosas cintas.
Magnífico templo
La inauguración de ayer puso fin a tres años y medio de obras, ya que la primera piedra fue colocada el día 20 de abril de 1924.
Se trata de un magnífico recinto gótico de una sola nave, obra del prestigioso arquitecto valenciano Manuel Peris y realizada por el sevillano Vicente Traver. Destacan sobre todo las espectaculares vidirieras, realizadas en La Valenciana, el retablo del altar mayor y el pavimento que, hecho de diminutas losetas de mosaico, dibuja una cruz en el centro, donde sobresale el emblema de los Terciarios Capuchinos.
Ilustres visitantes
Entre los ilustres visitantes a este evento, se recibió con especial cariño al padre José María de Sedaví (en la foto) que, allá por 1899, fue el primer padre superior de la Colonia. En 1902 la abandonaría al ser elegido Superior General. También asistió el actual padre general de la Congregación, el padre Javier María de Valencia.





























