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    El tapeo gana al cuchareo en la carta de las casetas

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    camaronesLos nuevos compromisos sociales imponen un menú más ligero

     La Feria, como la sociedad, va evolucionando en todos sus aspectos. La gastronomía también se ha ido adaptando a los nuevos tiempos en una fiesta en la que cada vez priman más los compromisos sociales, relegando a un segundo plano su prisma meramente familiar. Esto se ha dejado notar en los menús o cartas típicas que se ofertan en la Feria de Mayo. Así, al menos lo creen dos de los componentes de la Asociación Cultural y Gastronómica Salmedina, Antonio Murube y Juan Domínguez. Para ellos, el menú básico que se oferta en el recinto ferial durante los cuatro días de fiesta se compone de “tortilla de patatas, jamón, queso, caña de lomo, marisco y pescado frito, adobos, chocos o tortilla de camarones, manteniendo al menos un guiso diario, entre los que predominan los arroces, la sopa de tomate o las papas con choco”. Una tendencia, la de los guisos tradicionales, comenta Domínguez, “que se van perdiendo, sobre todo en lo que a pucheros se refiere, en favor del tapeo”, propio, comenta Murbe, “de una vida social cada vez más patente durante los días de feria, en los que se come menos para poder charlar mas”.

    Entre las novedades o últimos gritos en platos de ferias, las carnes van ganando terreno, sobre todo, según Juan Domínguez, “en lo que a las 'carnes modernas' se refiere, es decir, variades ibéricas, como las chuletas, presas, plumas, solomillos o chuletas”. Los platos más elaborados o de una cuidada presentación suelen ser menos comunes, a excepción de la cena del 'pescaito' o en casetas de muy poco aforo de público.

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    Los feriantes suelen ser clientes de gustos fijos, apostillan los socios de Salmedina, ya que “lo primero que hacen al llegar a la barra de una caseta es mirar la lista de precios, decantándose siempre por la tapa de tortilla, aceitunas, un poco de jamón y queso, chocos fritos y los filetes”. En cuanto a los precios, Domínguez y Murube lo tienen claro, “si comer en un bar habitialmente es caro, en una feria también, por lo que cada vez se nota más que los feriantes consumen menos, debido a las hipotecas”.
    En cuanto a los productos que se utilizan en las casetas para la comida, comenta Juan Domínguez, “suelen venir frescos del día, ya que cada vez son mas las empresas de catering que se encargan de la cocina de una caseta, trayendo la comida diariamente”. Asimismo, apostillan, las instalaciones con las que se cuentan en cocina son cada vez mejores.

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