- Publicidad -
Inicio La Opinión Saber más Subida al pico Alcojona y Abanto en la Sierra de las Nieves...

Subida al pico Alcojona y Abanto en la Sierra de las Nieves (y II)

0
- Publicidad -

viajesA vista de pájaro

FICHA TÉCNICA DEL VIAJE
Ubicación: Sierra de las Nieves. Pico Alcojona: 1.490 m. Desnivel: 400 m. Dificultad: media. Pico Abanto: 1525 m. Desnivel: 500 m. Dificultad: media. Desnivel Acumulado total: 1.000 m. Grupo senderismo y montañismo: www.senalycamino.es. Fecha de la ruta: 10/03/07

Ya en el arroyo, bajo algunos árboles, tomamos un refrigerio. El sonido del agua  al caer nos alegraba el entorno.

- Publicidad -

Seguimos estando a la misma altura de la que partimos, e incluso podría decir que algo menos (970 m). Pero, a partir de aquí la subida se hace  por una fuerte pendiente, la senda sube sin parar. Sin camino alguno, ni marcado, ninguna señal, ningún hito. Pero la cima se ve, y hasta allí tenemos que llegar. Pisando entre grandes rocas, desprendimientos de piedras. En la subida, decenas de troncos  de árboles  dispersos a ambos lados nos dan pista de lo agreste del lugar. En fechas de tormentas, los árboles son arrancados de cuajo, y el agua los arrastra hasta caer por el arroyo al Río Verde.

Tomando como referencia una gran alambrada para la subida; en algunas ocasiones tenemos que saltar, ya que de lo contrario un gran tajo nos hace peligrar.

La vista cada vez se hace más espectacular: Torrecilla, Cerro Alcazaba el Valle de Río Verde, el Alcojona,  Gibraltar, las montañas del Atlas marroquí, Sierra Bermeja, algunos pueblos del Genal, la costa…

Por fin hemos llegado, estamos en el pico Abanto (1.525 m), con lo que de este modo hemos salvado un desnivel de unos 500 metros aproximadamente.
A partir de aquí la bajada la realizamos rápidamente y buscamos la subida al pico Alcojona por la cara sur.

No está lejos, de hecho se ve enfrente, pero tenemos que bajar unos 300 metros, y después subir hasta coronar su cima que se encuentra a 1.490 m.
Sin senda alguna, empezamos a subir. Flanqueando la ladera, buscamos el camino más cómodo, pero ninguno es cómodo ya que tenemos que subir. A veces con fuertes repechos, el aliento nos falta, tenemos que descansar. Mis compañeros Rafael y Manolo que parecen no notar las subidas fueron los primeros en llegar, por debajo un rosario de montañeros poco a poco coronábamos la cumbre. Las vistas del pinsapar, las Sierras de Libar, Grazalema, Ronda, Olvera, Setenil, y de nuevo la costa.

Tras media hora de disfrute empezamos a bajar. Ahora lo hacemos por la cara norte, por un pedregal y siguiendo la cuerda del monte. Peligrosa la bajada, fuerte barranco, donde las piedras caen a nuestro paso, la pendiente es pronunciada y debemos tener mucha precaución en la bajada.

Ya estamos entrando en el bosque de pinsapos, ¿pero por dónde?, ¿qué camino?, ¿estamos perdidos?

Con mapa en mano, nos intentamos orientar, y la gran experiencia de algunos de los compañeros rápido nos hizo encontrar el camino de vuelta.

Tras visitar el gran pinsapo, posiblemente “el falso Escalereta “, de dimensiones gigantescas. Cinco metros de circunferencia, 26 metros de altura, y su sombra abarca 200 metros cuadrados.

Ya casi anocheciendo, a las siete y treinta habíamos llegado, tras un sereno paseo por el bosque de pinsapos, y cansado, pero feliz, muy feliz.

- Publicidad -