Ni yo me lo merezco ni creo que ningún aficionado de ningún club del mundo. Excluyo a todos aquellos cuya intención cuando se acercan a un estadio no es la de disfrutar con su equipo.
Acabo de salir del partido de Copa de que debería haberse disputado hoy en el estadio “Manuel Ruiz de Lopera” y no se qué es mayor si mi indignación o mi vergüenza como bético tras ver el bochornoso espectáculo que hemos sufrido. He estado acompañado por mi mujer y mi hija con su marido y mirando sus caras no hemos sabido decirnos nada: estábamos estupefactos, avergonzados, indignados,… intentando buscar una explicación al surrealismo que se estaba viviendo: éste no es mi Betis, me lo han cambiado. Imagino que habrá más familias como la mía en la que ir al fútbol es un motivo de diversión y no es ir a “irritarse”, “insultar”, “agredir”, “destrozar”…
Tampoco me siento representado por unos dirigentes que han antepuesto su ego a los intereses del club y que, lejos de proponer medidas tendentes a engrandecerlo, se miran el ombligo dándole importancia a detalles intrascendentes que pueden solucionarse con un poco de diálogo y entran en la dinámica peligrosa del enfrentamiento verbal que, lejos de solucionar nada, lo único que consigue es incitar a la afición. Perdón, a una serie de personas que, al amparo de la masa, actúen de una forma que no aprobamos la mayoría de los aficionados.
Me siento mal, estoy abochornado y no sé qué les voy a explicar a mis amigos y a mis compañeros de trabajo que son aficionados del Sevilla cuando me encuentre con ellos, aunque ellos saben que yo no soy como los “descerebrados” que han lanzado las botellas.
El Real Betis está por encima de todos nosotros y merece más respeto en este año de su centenario: ¡qué triste si nos cierran el campo! Y después vendrán las excusas y “los paños calientes” cuando el daño está hecho ¿Cuándo nos recuperaremos? ¿Servirá esto para que se haga borrón y cuenta nueva en las estructuras sociales de nuestro querido Real Betis? Y no olvidemos la situación deportiva, nuestro equipo sigue necesitando nuestro apoyo para mantener la categoría, no vayamos a caer en el error de que esta cortina de humo que ha sido la Copa de S.M. el Rey no nos deje ver la cruda realidad.
Por último, quiero pedir disculpas al Sevilla F.C. y su afición por el hecho bochornoso sucedido hoy.






























