El Consolación no tuvo ninguna ocasión clara para vencer a un Soleá que dejó pasar el tiempo
El Consolación no se repuso del partido de la anterior jornada de liga y ante el Soleá tampoco ha podido conseguir la victoria, esta vez como local, tras un partido en el que los nazarenos no hicieron un juego que le diera algún fruto en la portería contraria.
El partido entre el cuarto de la tabla y el cuadro de Edu Sánchez dio para muy poco. Ambos contendientes ofrecieron un juego muy pobre, con continuos desplazamientos largos de balón e impresiones en ambos bandos.
Las ocasiones de gol brillaron por su ausencia y sólo destacó la regular labor del colegiado, que paró el encuentro en demasía pitando continuas faltas.
El Consolación intentó crear algo de peligro ante un rival, el sevillano, que no hizo méritos que demostraran la posición que actualmente ocupa en la tabla. Con todo, el juego colectivo de los amarillos no supuso mucho trabajo para la defensa visitante.
Con este partido, los nazarenos deben examinar lo que hagan sus rivales en la lucha por el descenso, puesto que aún no está todo decidido, y en la recta final del campeonato conviene asegurar cuanto antes los partidos de casa para no pasar definitivamente apuros.





























