Policía Local y Nacional aseguran que vigilan la zona y no detectan problemas
Los vecinos del entorno de la plaza Isla de Elba llevan cuatro años padeciendo, según reza en un escrito presentado en el Ayuntamiento de Dos Hermanas el pasado día 10 de septiembre, “ las reuniones diarias de jóvenes en la plaza, donde realizan botellonas, con la música muy alta, impidiendo el descanso nocturno de los vecinos”. Según se explica en el escrito, “es habitual verlos consumiendo drogas, circulando por las calles en dirección contraria y a grandes velocidades, haciendo caballitos con las motos y aparcando en doble y triple fila formando un tapón que impide la circulación”.
Asimismo, según consta en varias denuncias presentadas en la comisaría conjunta, “por desgracia ya se han producido accidentes y choques con los coches aparcados y con las propias casas, se han producido peleas con navajas, robaron a una mujer el bolso, dándole un tirón, así como el robo de ruedas de coches allí estacionados y otros accidentes”.
Una larga espera
Ante el temor de que cualquier día pase una desgracia mayor los vecinos han denunciado reiteradamente esta situación a la Policía Local ya que “los jóvenes están cada vez más crecidos y actúan con más decaro e impunidad”, creciendo ante los vecinos la preocupación, la indignación y el sentimiento de indefensión.
Asimismo, en el escrito, los vecinos aportan una serie de propuestas a la hora de actuar en esta zona, como la prohibición del estacionamiento en la citada plaza, a excepción de los de la calle Córcega, facilitando la circulación por estas calles tan estrechas; que se cerque la plaza con vallas, como ya se hizo con en el parque de la calle Calígula, con muy buenos resultados, en palabras de los propios vecinos que firman el documento. Además, las peticiones se completan solicitando un mayor control policial principalmente por las tardes y por las noches, cuando se registran los mayores incidentes.
El escrito va acompañado por 242 firmas recogidas por un vecino entre los residentes de las calles Siena, Liorna, así como los bloques de la plaza Isla de Elba.
Los vecinos están dispuestos a seguir moviendo el tema, después de haber solicitado una reunión con el alcalde o el representante de la Delegación de la Policía Local. Según ha comunicado uno de los vecinos implicados en el tema están dispuestos a llevar el problema al Defensor del Pueblo, a la Diputación de Sevilla o la Junta de Andalucía.
Para ello, el portavoz de los residentes ha recopilado todas las denuncias y escritos presentados desde el año 2004, así como todas las informaciones aparecidas en prensa, para adjuntarlo en el informe que se presente en estos organismos.
Control policial
La Policía Local se ha mostrado disconforme con algunos de los puntos incluidos en el escrito presentado por los vecinos de la plaza Isla de Elba. Según fuentes consultadas en la delegación, desde el verano pasado han estado acudiendo periódicamente a la plaza para controlar las molestias provocadas por la movida y no han detectado ningún problema. Asimismo, el pasado fin de semana instalaron, según la Policía Local, un dispositivo en la plaza que tampoco registró ningún incidente, salvo acciones puntuales, por lo que no intervinieron al no cometerse ninguna infracción ni detectar que los jóvenes allí congregados molestasen a los vecinos.
En cuanto a las peticiones presentadas por los vecinos, la Policía ve inviable la eliminación de los aparcamientos, necesarios para los residentes de las calles colindantes, así como el vallado de la plaza, ya que no se trata de un parque para cerrarse.
Por su parte, la Policía Nacional, en palabras de su comisario, Simón Bernal, aunque cuentan con una patrulla constante en la barriada de Montequinto se ha comprometido a controlar más la zona por si deben intervenir.
Diversión versus descanso
El problema de la movida es uno de los que más incomodan a los vecinos ya que suelen ser concentraciones continuas y, en algunos casos, molestas dependiendo de las características de las reuniones. El debate sigue abierto entre permitir a los jóvenes que se diviertan y estos, a su vez, permitan el descanso de los vecinos mientras se divierten.



























