Las Amigas de Montequinto recaudan más de lo esperado en el primer día de su rastrillo benéfico
La satisfacción se notaba en las caras de las mujeres de la asociación Amigas de Montequinto. El primer día de su ratrillo benéfico, celebrado el pasado sábado no podía ir mejor. Aunque a primera hora de la mañana la afluencia de público era más corta, a medida que avanzaba el día, los vecinos del barrio se acercaban para comprar y donar objetos y dineros por una buena causa.
Ropas de niños y de adultos, juguetes, o piezas de decoración son los principales objetos que el rastrillo de las Amigas de Montequinto pone a la venta a muy buenos precios y por una buena causa. Pilar Vázquez, la presidenta, comenta que busca crear una “cadena de colaboración” entre la asociación, los comerciantes y la población de Montequinto, que todos pongan un granito de arena para conseguir acercar algo de felicidad a los niños más necesitados de cara a las navidades, ya que en el rastrillo también pueden comprarse adornos de navidad, así como flores y mariposas de fieltro hechas por las mujeres de la asociación. La recaudación obtenida en la venta de estos adornos va destinada a la ONG Crecer con Futuro, para su proyecto de ‘El Basural’ en Paraguay.
Atraer a la población
A viva voz, la presidenta de la asociación, Pilar Vázquez, y sin esperar a que le dieran un megáfono, pregonaba a los vecinos que pasaban por el mercado de abastos la labor que estaban llevando a cabo con el rastrillo. Las personas que se paraban también le pedían información sobre el destino de la recaudación, el funcionamiento de la asociación y los proyectos que se traen entre manos.
Muchas personas se acercaban a las carpas y mesas instaladas por el Ayuntamiento para ver qué vendían, todos productos donados por particulares, las propias socias y comerciantes de Montequinto y Dos Hermanas. Los que no querían comprar nada, pero querían colaborar, donaban dinero en metálico para la causa. Una mujer llegó a entregar 20 euros, según comentan las socias. En un momento de la mañana, llegó una caja repleta de jerseys de niños, y nada más salir de la caja ya se estaban vendiendo.
La colaboración de los vecinos y los comerciantes del barrio es fundamental para conseguir el objetivo de las amigas, por eso el rastrillo será cada quince días, para no exprimir la solidaridad de los habitantes de la zona y dar también descanso a las socias, que se turnan detrás de los puestos de venta quincena a quincena.
Las mujeres de la asociación ponen todo de su parte para que esta iniciativa siga adelante y se recaude lo máximo posible. Ataviadas con un delantal blanco y tan profesionales como si se hubieran dedicado a la venta toda su vida, muestran su cara más simpática y saben vender el género como nadie; todo por aportar un granito de arena a aquellos niños que tienen que pasar por unas duras circunstancias en su vida a tan corta edad.
Cada quince días
Para el sábado, día 10 de noviembre, las Amigas de Montequinto volverán a instalar su rastrillo benéfico y pedirán de nuevo, megáfono en mano, la colaboración de todo el barrio y de los comerciantes, por el bien de los niños con cáncer y los que tienen que vivir en la cárcel porque sus madres están presas.



























