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    Una pequeña feria hecha a medida para Montequinto

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    Las calles del recinto presentaban un ambiente muy concurrido la noche del sábadoLos fuegos artificiales cerraron anoche la velaíta de Montequinto, una de las últimas celebraciones del verano de la localidad

    Desde la carretera, las luces de las atracciones y el ruido traían a la memoria el recuerdo de una noche de feria. La velaíta de Montequinto, que comenzó el jueves pasado, presentaba el sábado su mejor aspecto; sin duda es el día de mayor afluencia. Las familias de la barriada y los visitantes disfrutaban de una de las últimas celebraciones populares del verano.
     

    Cruzando la pequeña pero vistosa portada aparecen las casetas, unas diez, en su mayoría vinculadas al movimiento vecinal y asociativo de la barriada. En el centro, un gran escenario servía para que David Gutiérrez animara a los presentes con sus sones flamencos. En las sillas plegables que formaban el patio de butacas, María del Carmen y su hermana Ángeles, venida desde Alcalá, disfrutaban del buen ambiente en compañía de sus nietos, que llegados desde Alemania pasan el verano visitando a la familia. “Este año está la cosa más tranquila” comenta Ángeles, “el año pasado vi cómo se daban una paliza”. La tranquilidad ha sido la tónica general de la velá de este año, como confirmaron los agentes de la Policía Nacional y voluntarios de Protección Civil que estaban trabajando en el recinto la noche del sábado.

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    Los quinteños y visitantes apuran las noches de la última celebración popular del veranoLa velaíta sirve para unir al barrio. José Antonio Pino, en la caseta del PSA, sugería que se le diera mayor publicidad con carteles por todas las tiendas del barrio  e incluso con recordatorios en los buzones de los vecinos. Es una forma de crear una identidad colectiva y reforzar la pertenencia al barrio.
    En la caseta de las Amigas de Montequinto hablamos con su presidenta, Pilar Vázquez, que ofrece la caseta a todo el barrio, no sólo a las mujeres, y recalca la alta participación y el buen ambiente general que hay este año.

    En el escenario ahora es el turno del coro rociero Nuestra Señora del Rocío, que invita a bailar por rumbas y sevillanas, pero todavía queda mucha fiesta por delante.

    Calle del infierno 
    Como en otras celebraciones populares y ferias, en la velá de Montequinto no podía faltar una ‘calle del infierno’ donde se dan cita los niños y los jóvenes. El recinto cuenta con un buen número de atracciones para tratarse de la velá de un barrio, y el ruido ensordecedor de cada una de ellas al no haber hilo musical único hace honor al popular nombre.

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