El viernes, los más pequeños del Proyecto Búho visitaron el mercado
Enseñar a los más pequeños a valorar el trabajo y el esfuerzo de los empresarios ha sido el objetivo que se han marcado dentro de las escuelas de verano que gestiona el Proyecto Búho la semana pasada. Con esa intención, varios grupos de niños que pasan las mañanas del mes de julio en los campamentos urbanos y el resto de las escuelas de verano repartidas por toda la ciudad, visitaron el viernes el mercado de abastos, para conocer de primera mano el trabajo de los tenderos de la plaza y desmitificar la idea “del empresario enchaquetado que gana mucho dinero”, en palabra de Mamen Quero, una de las monitoras que acompañaban a los pequeños, de entre tres y seis años de edad.
Mercado
Durante toda la semana, los pequeños han estado elaborando su particular mercado de abastos, creando puestos de frutas y verduras, productos lácteos, carnicerías y pescaderías, comprando y vendiendo como clientes y tenderos para comprender el valor del dinero. El viernes pudieron conocer in situ el funcionamiento de los puestos de la plaza y a distinguir la diversidad de alimentos frescos que ofrece.
La delegada de Bienestar Social, Lourdes López, estuvo presente durante la visita y recalcó la función del campamento urbano para ayudar a las familias que trabajan en verano. El CEIP El Palmarillo y el Gloria Fuertes de Montequinto, que albergan el campamento urbano cuentan con 100 plazas semanales cada uno.



























