Cáritas Parroquial lleva siete años prestando una atención integral a los inmigrantes que llegan a Dos Hermanas. A través de la atención de base de la red parroquial que se extiende por todo el término municipal, atiende a los inmigrantes que están en riesgo de exclusión social, sin distinción de su credo religioso o su proceso de regularización.
El principal objetivo de Cáritas es evitar que los inmigrantes que llegan caigan en el círculo de la exclusión social. Para ello, han puesto en marcha una serie de programas específicos que facilitan su integración y su inserción en el mercado laboral. Según aseguran los voluntarios Antonio Cid y Juan de Dios Varela, los inmigrantes, “en muchas ocasiones, se acercan a Cáritas antes que a la administración, por miedo a que su situación legal les suponga una traba a la hora de acceder a los servicios y por otra parte, porque la red de Cáritas, presente a través de las 10 parroquias de Dos Hermanas les resulta mucho más cercana”.
Programas y servicios
El primero de esos programas que facilita la integración de los inmigrantes es el de los cursos de castellano, puesto en marcha hace dos años. Las personas procedentes del Este de Europa y el Norte de África tienen dificultades para acceder a un puesto de trabajo y desenvolverse en la vida cotidiana por el desconocimiento del idioma. Una vez que aprenden el idioma, el Servicio de Orientación Laboral se encarga de buscar un puesto de trabajo a la medida de cada persona. Existen en la actualidad, según Antonio Cid, trabajos de gama media y baja en el sector servicios que demandan mano de obra inmigrante, “pero la administración no agiliza los trámites para que se produzca esa contratación, y acaban cayendo en la economía sumergida”. Algunos inmigrantes tienen preparación universitaria, “pero necesitan un apoyo en los trámites para la convalidación de sus títulos universitarios”.
Ese apoyo se ofrece en Dos Hermanas dentro del servicio de asesoría legal y jurídica, al igual que en el resto de la provincia, que también ayuda a los inmigrantes en los procesos de regularización o en cualquier trato con la administración. Asimismo, a nivel provincial existe una casa de acogida para las mujeres solas con cargas familiares, a la que pueden acceder las mujeres inmigrantes que se vean en esa situación.
Toda la red de atención funciona gracias a la acción de los voluntarios, que “se sienten útiles y queridos, reciben mucho más de lo que aportan”.



























