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La Hermandad del Rocío de Dos Hermanas puso fin el pasado domingo a sus cultos previos a Pentecostés con un pregón anunciador de la romería cargado de vivencias personales y devoción profunda.

La Parroquia de Santa María Magdalena fue el escenario en el que Francisco Manuel Sánchez López, nazareno de raíces rocieras, fue el encargado de anunciar un nuevo Rocío, hilvanando un discurso donde el «camino» se presentaba no solo como un trayecto físico, sino como una lección de vida y fe.

Su compromiso con la Virgen del Rocío nace del amor familiar, por ello rindió un emotivo tributo a sus abuelos y a sus tíos, quienes le inculcaron desde la cuna la devoción por la Reina de las Marismas.

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Uno de los momentos más impactantes fue el relato de cómo la Virgen, según la fe de su familia, intervino en la salud tanto de su padre como la suya propia cuando eran niños. Sánchez López subrayó la importancia de transmitir esta herencia a las nuevas generaciones, destacando el Camino del Rocío de los niños que realiza la hermandad en febrero como una escuela de sacrificio y gozo.

Fe, profesión y servicio en las arenas

El pregonero, vinculado profesionalmente al ámbito sanitario, compartió cómo su vocación de servicio se ha entrelazado con su labor como alcalde de carretas, con momentos de tensión vividos en algunos Rocío debido a algunas asistencias sanitarias durante el camino.

El pregón también recorrió los lazos que unen a la corporación nazarena con otras hermandades, recordando con especial cariño sus años de camino con la Hermandad de Los Palacios o el paso de la carreta por Villamanrique, describiendo ese momento como un encuentro donde «se abren las puertas del cielo».

Para concluir, el orador definió el Rocío como un ejercicio de humildad y fraternidad, en el que las arenas igualan a todos los peregrinos. Su mensaje final fue una invitación a vivir la romería con el corazón despierto, entendiendo que el verdadero camino es el interior, aquel que comienza al llegar a la aldea y encontrarse frente a frente con la mirada de la Virgen.

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