Jaime Urrutia recordó su carrera musical en familia
Jaime Urrutia cumplía el pasado sábado 51 años y lo celebró como se celebran los cumpleaños, en familia. El auditorio municipal, a pesar de ser un espectáculo gratuito por invitación, presentaba un aforo muy reducido.
Una situación que no amilanó para nada a Urrutia quien, con quince minutos de retraso sobre el horario previsto y con sones de pasodoble torero, hizo su aparición en el escenario hablando de delirios de grandeza. Algo de lo que carece un hombre que atesora una extensa trayectoria musical, en la que ha formado parte de una de las bandas más emblemáticas del pop-rock nacional.
Poco hablador, pero muy agradecido, el ex componente de Gabinete Caligari fue desgranando tema a tema sus hitos musicales más importantes ante un público entregado y que no paraba de aclamar al artista con gritos de “torero, torero”.
Sin lugar a dudas los momentos cumbres de la noche se vivieron cuando el madrileño interpretó los exitos de Gabinete Caligari, como Cuatro Rosas, Castillos en el aire, Qué barbaridad, El Calor del Amor en un bar o Camino Soria, que cerró el concierto.
Y para que nadie no lo añorara al final, como rezaba una de sus canciones, se despidió con La culpa fue del cha, cha, cha, demostrando que el que tuvo, retuvo y, aunque ya no sea un niño, sigue conservando esa voz tan personal y ese sello propio musicalmente hablando que le dio tanto éxito.



























