Durante el camino se vivieron momentos entrañables y de convivencia
El pasado sábado, la Hermandad de Santa Ana peregrinó hasta el Santuario de Consolación, en Utrera. Tras un breve acto en la capilla a los pies de la Patrona, los 37 peregrinos partieron hacia la vecina localidad sobre las 5:00 horas. Durante el camino no faltaron los momentos entrañables y de convivencia entre los hermanos.
La primera parada fue cerca del cruce de Don Rodrigo, para desayunar y rezar el Santo Rosario en honor a la Santa. A la llegada al Santuario, los peregrinos fueron recibidos por miembros de la Hermandad de Consolación. Allí realizaron una ofrenda de flores a la Virgen y participaron en la misa de 12:00, oficiada por el sacerdote Juan Antonio Hernández, vecino de Dos Hermanas.
Tras la misa, los peregrinos se unieron a los que habían realizado el camino en autobús para disfrutar de unos momentos de convivencia con los miembros de la hermandad utrerana, antes de emprender el camino de vuelta.



























