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    “La Gloria es ser coherente con la fe que, en el fondo, todos tenemos”

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    Pregón de las Glorias de MaríaCasimiro Rivas habla de compromiso cristiano en su pregón mariano

    Aunque asegura que prometió que no volvería a dar un pregón, “no pude negarme cuando me pidieron que fuese pregonero de las Glorias de María”, anunció Casimiro Rivas después de que su presentador, Mario Martínez, hermano mayor de Borriquita y sobrino del pregonero, hiciera una semblanza cargada de afecto y anécdotas.
     

    Un pregón atípico
    El pregonero ha confesado también que sintió algo de miedo cuando le pidieron hablar de María pero, en un pregón atípico, “tal vez no diré lo que vosotros queréis escuchar”, aclaró al principio. Casimiro Rivas, alentó a todos los presentes, y a los cristianos en general, a imitar a la figura de la Madre de Dios, ejemplo a seguir “en el amor sin falsedad ni rencores”.

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    Aunque no hubo grandes declamaciones ni poemas de exaltación a la Virgen, quedó claro en el pregón de Casimiro que María es una figura vital para los cristianos. “¿Qué es lo verdaderamente importante? ¿Quiénes son los encargados de transmitir los valores a nuestros jóvenes?”, se preguntaba. Así, el pregonero hizo hincapié en la necesidad de “pensar y de hablar, tanto en la escuela como en la familia, puesto que la educación no es sólo cosa de los curas, sino de cada uno en su casa, en su entorno”.
    En cuanto a las hermandades, Casimiro Rivas las alentó a que, guiadas por el magisterio de la Iglesia, enseñen los valores necesarios, como “la amistad, el amor, el sacrificio, el trabajo, el no hacer daño a nadie…”

    El pregonero, finalmente, animó a todos a “crecer en la fe y, para ello, apoyarnos en la Virgen, pero para eso es imprescindible conocerla para luego amarla y depués, imitarla, sobre todo en el seno de nuestra familia”.

    En el recuerdo
    Cargado de emotividad, el pregonero tuvo palabras de cariño para las personas que, en su infancia y juventud, le enseñaron a amar a la Virgen. Su abuela Rosario, su vecina almacenera, la recientemente fallecida Doña Lola y el sacerdote José Ruiz Mantero (que fue impulsor de hermandades como La Amargura o Borriquita) tuvieron un momento especial en el recuerdo de Casimiro Rivas. 

     

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