Martes Santo de estrenos en la Hermandad de Pasión. Una jornada en la que la ciudad de Dos Hermanas pudo disfrutar de un adelanto de lo que será el nuevo paso de palio de la Virgen del Amparo, que procesionó bajo una original tonalidad de morado, que le dio una luminosidad diferente durante toda su estación de penitencia.
La jornada comenzó en la barriada de Las Portadas a las 16:30 horas, momento en el que la Hermandad de Pasión ponía su cofradía en la calle para iniciar su largo caminar hacia el centro de la ciudad.
Nuestro Padre Jesús en su Pasión se presentó ante sus vecinos luciendo la túnica morada bordada en oro, donada por un grupo de costaleros y devotos. El paso de misterio, que presentaba la fase final de su policromado, llamó la atención por un exorno floral compuesto por clavel sangre, rosa Red Naomi, iris, barbatus, alstroemeria morada, hiedra y limonium rosa.
Una de las grandes novedades de este Martes Santo de estreno fue el nuevo atuendo de Simón de Cirene, una vestimenta sencilla y de rigor histórico confeccionada por Puri Pérez Sánchez tras la donación de José Arias Vallecillo. Como detalle significativo, el Cirineo portaba una alforja de cuero en su cintura destinada a custodiar las peticiones del Grupo Joven de la hermandad.









Nuevo palio para la Virgen
Por su parte, la Virgen del Amparo procesionó sobre un paso de palio profundamente renovado. Entre los estrenos técnicos destacaron la nueva parihuela y estructura del techo en madera de pino de Flandes, así como la remodelación del respiradero frontal y el pollero de acero.
En lo artístico, la dolorosa estrenó el techo de palio, el manto de salida y los faldones —obra del grupo de costura de la corporación—, además de la restauración de la gloria y las bambalinas.
La imagen lucía un nuevo pañuelo de tul en hojilla de oro, donado por el grupo de la petalada de Los Cuatro Cantillos y un elegante rostrillo de encaje de Bruselas del siglo XIX.
En el plano sentimental, el frontal del paso, con un exorno floral de tonos rosas, lució la vara de la hermana mayor con crespón negro, en memoria del recientemente fallecido Antonio Sánchez Guerrero.









Libro de hermanos difuntos
Como novedad en el cortejo, se estrenaba en esta Semana Santa un libro de hermanos difuntos donado por Rafael Soriano Ruiz y ejecutado por la guarnicionería Antonio Mateos Morales.
Además, la cofradía mantuvo su compromiso social habilitando un tramo sin música en la Avenida de Los Pirralos para personas con sensibilidad acústica.
En una Semana Santa de continuos homenajes a la figura de Fulgencio Morón, el gran compositor de la música procesional, la Hermandad de Pasión también tuvo un recuerdo en su memoria. En el regreso del paso de palio a su barrio, al pasar por el domicilio en el que vivía se le dedicó una levantá. «Él ya no está, pero sus marchas siempre acompañarán a la Virgen», le dijo el capataz a sus costaleros. Una levantá para besar el cielo, que también se dedicó a su familia y a la Banda de Santa Ana.
El recogimiento acompañó a la cofradía en los últimos tramos de su recorrido, el del reencuentro con su barrio para despedirse hasta el próximo Martes Santo.




























