La Peña Flamenca Juan Talega ha elegido nueva junta directiva para los próximos dos años. Juan Rodríguez Rivas le ha dado el relevo a su hijo, Francisco Javier Rodríguez Fernández, que asume la presidencia tras una década como vocal.
“Asumo la presidencia por todo lo que ha luchado mi padre por esta peña”
¿Recuerda sus primeros pasos en la Peña Flamenca Juan Talega?
Soy socio desde que tengo uso de razón, ya que mi padre, Juan Rodríguez Rivas, fue uno de sus fundadores hace casi 50 años. He crecido en la peña y en la junta directiva llevo una década, colaborando como vocal.
¿De dónde te viene esa afición al flamenco?
Me vino «por decreto». Desde chico, mis vacaciones consistían en que mis padres me llevaran con mi hermana a la ruta de los festivales: el Potaje de Utrera, la Caracolada de Lebrija o el Gazpacho de Morón. Íbamos con la neverita, la Fanta de naranja, la tortilla y los filetes empanados; así se me fue metiendo el flamenco en vena.
Hablando de esta nueva etapa, ¿Quiénes le acompañan en esta junta directiva?
Para este mandato de dos años, en la directiva me acompañan Manuel Monge Durán ‘Cascarilla’, como vicepresidente; Antonio Sánchez Santana, como secretario y mi mano derecha; y mi padre, Juan Rodríguez Rivas, que, tras dejar el cargo de presidente, ahora pasa a ser el tesorero. También tenemos como vocales a Gumersindo Pérez, Antonio Jesús Sánchez, Flora Corral, Mario Radío, José Granado y Manuel Céspedes.
¿Cuáles son los objetivos prioritarios de su presidencia?
Nuestro cometido es promocionar y divulgar el flamenco sin ánimo de lucro. La mayor obsesión es atraer a la juventud. Queremos intensificar la presencia del flamenco en las escuelas e institutos para que no se vea como algo «serio» o «antiguo», sino como parte de nuestra cultura. Además, tenemos el proyecto de las Noches en la Hacienda de la Mina Grande, con recitales flamencos junto a la estatua de Juan Talega en las noches de primavera.
El Festival Flamenco Juan Talega es un referente. ¿Cómo se presenta este año?
Es un festival de prestigio nacional que impone mucho respeto a los artistas. Siempre intentamos que haya un aficionado local de la peña, como Manuel Céspedes o Mario Radío, junto a figuras de renombre que traemos en colaboración con el Ayuntamiento.
¿En qué situación se encuentra actualmente la masa social de la peña?
Ahora mismo tenemos 105 socios. No es nuestra mejor época, pues llegamos a ser casi 200 en los momentos de apogeo, y la media de edad es alta. Pero, estamos ilusionados porque han entrado unos 15 ó 20 socios jóvenes, recientemente. Queremos recuperar esa sensación de «hermandad» que tenía la peña antiguamente.
¿Por qué decidió dar el paso de ser presidente?
Con la mano en el corazón, por mi padre. Él tiene casi 83 años y se ve mermado de facultades. Ha luchado toda su vida por esta peña, junto a mi madre, y quiero darle el respiro psicológico de saber que su proyecto va a seguir «dando ruido» en la cultura de Dos Hermanas. Aunque yo sea el presidente, todo se lo consultamos a él; sigue siendo la cabeza visible.
El año que viene es el L Aniversario. ¿Qué tienen planeado?
La peña se fundó en 1977 y queremos que la celebración del 50 aniversario sea algo especial: publicar un libro, hacer una exposición en el Centro Cultural La Almona, grabar un disco con los aficionados actuales y dar un toque especial al Festival Juan Talega. Queremos demostrar que somos el punto más fuerte y visible del flamenco en Dos Hermanas.




























