Con 18 años, en septiembre de 2014, debutó en el El fantasma de la ópera, su musical favorito, pero dos años después, Paula Ramírez Álvarez descubrió que le gustaba ver los musicales, pero como cantante su voz le pedía algo más. Por ello, nos cuenta, “me aventuré en el mundo de la zarzuela y la ópera, y me he quedado aquí porque me he enamorado de estos géneros”.
Fue en la temporada 2017-2018, recuerda esta joven cantante nazarena que dio sus primeros pasos en los escenarios con la Coral Regina Coeli. “Entré a formar parte de la Compañía Sevillana de Zarzuela, haciendo coros y ahora ya tengo personajes protagonistas”.
Pero Paula no solo se mueve en este terreno, ya que, como solista, también ha cantado con la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, la Filarmónica de Málaga o la Orquesta Ciudad de Almería OCAL.
Como anécdota, esta cantante nazarena de 30 años sustituyó las pasadas navidades a la cantante Ainhoa Arteta en el concierto Así canta nuestra tierra a la Navidad, cantando dos villancicos líricos en el Teatro de la Maestranza.
Nuevos proyectos
Actualmente, Paula prepara una nueva producción operística de este teatro, El sueño de una noche de verano, que se estrenará los días 12, 14 y 16 de este mes, en la que da vida a una de las sirvientas de el hada reina, Mustardseed o Semillas de Mostaza.
Para esta cantante es todo un sueño poder subirse a este escenario y cantar, ya que, como recuerda, “de pequeña mis padres me llevaron al Maestranza a ver la ópera Rigoletto y, al ver a la soprano, soñaba con cantar alguna vez ahí arriba… y lo he conseguido”.
El 19 de febrero ofrecerá en Sevilla un recital como solista a piano con canciones españolas y del día 27 al 1 de marzo con la OCAL de Almería hará un concierto de música contemporánea. Además de las funciones con la Compañía Sevillana de Zarzuela, en junio, tiene un proyecto de una zarzuela en Huelva.
Entre compromisos, Paula sigue trabajando la voz con sus mentores y sigue ampliando su formación, por ejemplo, en sectores como el de la interpretación. Además de entrenar en el gimnasio para tener más resistencia y fuerza en el escenario.
Paula Ramírez Álvarez se muestra muy orgullosa porque “me gano la vida como cantante, ya que parece que es una profesión más hobbie, pero yo disfruto con mi trabajo y me pagan”. Por ello, quiere dar las gracias a su familia “por su apoyo moral y, sobre todo, económico, ya que es una profesión cara, en la que tienes que estar todo el tiempo invirtiendo en ti y en tu formación”.



























