- Publicidad -

El Tercer Domingo de Octubre volvió a brillar más que cualquier día del año en Dos Hermanas para alumbrar en su peregrinación anual a Cuarto a la Virgen de Valme. Un cielo azul radiante y unas temperaturas agradablemente altas, en las horas centrales del día, propiciaron que la ciudad disfrutara nuevamente de una Romería de Valme plena.

Dicen que Valme es Dos Hermanas y que Dos Hermanas es Valme. Esta expresión que puede parecer una obviedad a simple vista queda patente cada mes de octubre cuando la ciudad se paraliza y lo único que puede hacer es caminar junto a la Virgen hasta Cuarto.

Con una iluminada Parroquia de Santa María Magdalena, cuando el sol aún no había hecho acto de presencia, la Virgen de Valme, con el manto de terciopelo azul bordado en oro en 1957, salía del templo para subir a su carreta de flores blancas y amarillas en ese eterno duelo entre el tañer de las campanas y los cantos del coro de la hermandad.

- Publicidad -

La extensa comitiva romera se ponía en marcha a ritmo de los pasodobles que interpreta cada año la Banda de Música de Santa Ana. La virgen estuvo acompañada en esta jornada por 19 carretas, 60 galeras, 70 carros de mulos y diez coches de caballo. Más un multitudinario cortejo de romeros y romeras que la arroparon en su romería.

Puntos neurálgicos de la salida

Los puntos neurálgicos de la salida, como cada año, son el paso por la calle Botica, donde el Coro de Valme volvió a cantarle desde el balcón de la Peña Bética Nazarena y donde no faltaron las petaladas. Aunque este año, el grupo de Juanlu de Castro no cantó a la Virgen, pero le dedicó sus vivas .

El puente de la Avenida de Sevilla se convirtió en una marea humana para llevar a Valme hasta la Venta Las Palmas y enfilar la Avenida de La Libertad. La comitiva oficial, presidida por el alcalde, Paco Rodríguez, y el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano Rodero, se despide, como cada año, en este punto, con la interpretación de los himnos de Andalucía y España y el rezo de la salve.

Sobre las 11:00 horas, la comitiva entraba en la Carretera Vieja con el Palacio de Exposiciones de Dos Hermanas. Tras dejar a un lado el arco de la Hacienda de Doña María, la Virgen recibe la ofrenda de las personas mayores de la Residencia de la Paz y avanza hacia Casquero, donde, en la capillita a pie de carretera le esperan sus vecinos y vecinas para rezarle. Este año, Paco le dedicó unas sevillanas a la hermana mayor, que emocionó a Isabel Mª Caballero. Y es que las ofrendas, tanto florales como cantadas, se sucedieron a la Virgen durante todo el día de romería.

Jotillas Nazarenas en Cuarto
Esta Romería de Valme de 2025 se ha rescatado una estampa clásica en la llegada de la carreta de la Virgen a la Ermita de Cuarto. Como ocurriera durante su pregón, en el que fe y folclore se dieron la mano, Ana Valme Ortega Pruna realizó una ofrenda a Valme bailando delante de la carreta las Jotillas Nazarenas.
Ana estuvo acompañada por sus sobrinas Lola y Rocío Avilés Ortega y por Ana Ojeda, mientras que el Coro de Valme cantaba las sevillanas La Virgen de Valme tiene de Daniel Vaquero Fornet. Fue precisamente a él al que se le ocurrió rescatar esta estampa, tras encontrar una fotografía antigua en la que se ve a varias mujeres nazarenas bailando este baile típico de las aceituneras. El resto fue cosa de Ana Valme y su gente, que lo llevaron a escena.

Llegada a Cuarto

Pasada la una de la tarde, por un abarrotado paso subterráneo, la romería entraba en la barriada de Bellavista, tras recibir la ofrenda del Ayuntamiento de Sevilla. Presentación en la Parroquia del Dulce Nombre y últimos metros del recorrido antes de entrar en la Ermita de Cuarto, pasada las 14:00 horas. Una vez la Virgen dentro, se celebró la Santa Misa.

Por la tarde, después del rezo del Rosario, se emprendió el regreso a Dos Hermanas sobre las 18:00 horas. Con la noche ya caída, la ciudad ya aguardaba impaciente el regreso a casa de su vecina más venerada. Sobre las nueve de la noche, había expectación en algunos puntos del recorrido de entrada, como la Plaza del Arenal, donde se arremolinaba numeroso público.

Los primeros cohetes anunciaban que la comitiva estaba cerca, llegando a la Venta las Palmas sobre las 22:00 horas. Las autoridades civiles y la banda de Santa Ana la acompañaron hasta la parroquia, donde entró pasada las once y media de la noche, tras despedirse de carreteros y galeristas y de sus ofrendas.

Una romería de estampas

La Romería de Valme ha dejado un nuevo tercer domingo de octubre para enmarcar en el recuerdo. La luminosidad de la jornada y el colorido y alegría de esta centenaria fiesta dejan estampas de lo más variopintas.

Este año ha destacado una mayor presencia de balcones engalanados al paso de la romería por el centro de la ciudad. Detalles que sirven para engrandecer la que ya es de por sí Fiesta Mayor de la Ciudad y que sirve de reclamo para personas llegadas de fuera, como el que será pregonero de la Semana Santa de Sevilla 2026, José Antonio Rodríguez, que no quiso perderse esta cita.

El arco de la antigua entrada a la Hacienda de Doña María se convierte en esta jornada en ‘photocall’ improvisado donde muchos romeros y romeras hacen una parada en el camino para inmortalizar el momento.

Los caballistas y amazonas han vuelto a ser ejemplo de la idiosincrasia de lo que es una romería como la de Valme. Mientras que en Cuarto, la convivencia entre carreteros y galeristas en las inmediaciones de la ermita volvieron a dejar imágenes de antaño, de siempre, con esas perolas y esos guisos de carne con tomate y carrillá para reponer fuerzas.

- Publicidad -