Nadie querría ser protagonista de un documental por padecer cáncer. Sin embargo, yo estoy encantado porque tengo la posibilidad de transmitir apoyo y esperanza a varios miles de pacientes de Mieloma Múltiple”. Así habla Raúl Gómez Ferrete, maestro y director del Colegio Ibarburu, que ha formado parte de la serie documental Espacios Sanadores, una iniciativa de Jhonson & Jhonson, uno de los laboratorios más importantes en la investigación de cánceres de sangre. El documental se sirve de “paisajes tranquilizadores” para visibilizar esta enfermedad y que sus pacientes muestren sus necesidades, miedos y esperanzas.
La grabación con Raúl Gómez Ferrete tuvo lugar en el Carmen de la Victoria de Granada, con la Alhambra como telón de fondo. Una charla con la doctora Esther Clavero, referente de Mieloma Múltiple en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, que ha sido posible, explica este profesional de la educación, gracias a la figura de Guillero Caro, responsable de la Asociación de personas trasplantadas de médula ósea de Sevilla (ATMOS). Raúl ha querido darle las gracias por “pensar en este director de escuela de gitanos humildes para la entrevista”.
Contando con la realización del equipo de Sebastián Álvaro, creador y director del programa de La 2 de Televisión Española Al filo de lo imposible, Espacios sanadores quiere “ayudar a transformar el miedo y el dolor de los pacientes en esperanza, y difundir entre la población y profesionales sanitarios los alarmantes y desconocidos síntomas que produce el Mieloma Múltiple”, explica Raúl. Síntomas, prosigue, “que todos deberíamos conocer, pues un diagnóstico precoz y el comienzo de tratamientos son determinantes en la evolución de este cáncer de la sangre”.

Cómo descubrió el mieloma múltiple
En este documental, Raúl Gómez cuenta como, con 48 años, descubrió el Mieloma Múltiple, del que no había oído hablar antes. Tenía dolores y cansancio, pero su “vida tan frenética” no le hizo ir al hospital hasta que “pensé que me estaba dando un infarto”. A pesar de ese diagnóstico, Raúl comenta que“desde 2018, trabajo a pleno rendimiento”y, como él dice, “llevo una vida corriente”.
Este maestro anima a la ciudadanía a que se sumerjan “unos minutos sin miedo en este espacio sanador” y que sirva “para insuflar la fuerza de la ilusión y del optimismo a quienes seguimos conviviendo con el Mieloma Múltiple, sin olvidarnos de quienes nos acompañaron por el camino y se fueron antes de tiempo”.
Raúl ha querido mostrar la confianza de que, en algún momento, “la curación llegará fruto del esfuerzo, el talento y la tenacidad de mujeres y hombres dedicados en cuerpo y alma a la investigación y a la atención a los pacientes”.
Mientras tanto, “familiares y amistades, transmitan cariño y cercanía, respetando sin paternalismo los estados de ánimo y las decisiones que tome cada paciente”, añade. A veces, asegura Raúl, “dentro de la montaña rusa de emociones y sentimientos que vivimos, necesitamos hablar y desahogar, o callar, o reír, o llorar, o compañía, o soledad, o volver a trabajar, o no hacerlo y descansar, o viajar, o permanecer, o … Cada paciente es único”.
En este proceso de la enfermedad, Raúl Gómez Ferrete ha quiere dar las gracias “a mis compañeras y compañeros del Colegio Ibarburu de Dos Hermanas por aceptarme con respeto y afecto; a mis hijas y a mi hijo, por el amor que muestran a un padre que no termina de aprender a ser padre; y gracias, siempre, a Asunta, por haber dado tanto a quien merecía menos. Desde el principio dije que el cáncer acertó al elegirme a mí. Soy el más prescindible de mi casa”, sentencia.
Imagen de la campaña
Con motivo del Día mundial del Mieloma múltiple (5 de septiembre), la campaña que están divulgando las asociaciones de pacientes oncohematológicos lleva el rostro de la doctora Esther González y Raúl Gómez Ferrete. Con esta campaña, se pretende dar visibilidad al Mieloma múltiple y sus síntomas más frecuentes en los países de habla hispana. Es un cáncer poco conocido porque hasta hace poco afectaba a poblaciones de mayor edad y había poca investigación clínica. Pero, desde hace diez años, las innovaciones terapéuticas se han sucedido junto a una aparición del mieloma en personas cada vez más jóvenes: menores de 50, 40, e, incluso, menores de 30, algo que antes casi no existía. Esta enfermedad sigue siendo incurable y los pacientes recaen una y otra vez. Y aunque cada vez está más cerca la cronificacion, aún no ha llegado.




























