El Hospital Universitario de Valme de Sevilla activará el próximo lunes, día 7 de julio, una jornada para la donación de sangre como estrategia colaborativa con el Centro Regional de Transfusión, Tejidos y Células de Sevilla, sumando así para el mantenimiento de las reservas durante la época estival. Esta actividad se ha convertido en una convocatoria habitual de este hospital a la entrada del verano con el objetivo de fomentar la solidaridad ciudadana en el mantenimiento de los niveles óptimos de reservas de sangre y garantizar el suministro necesario en la provincia ante el descenso habitual de donaciones en estas fechas.
La jornada para la donación de sangre se llevará a cabo en su antesalón de actos de 9:00 a 13:30 horas. Tanto profesionales, como familiares de pacientes y población en general están llamados a participar en una de las épocas de mayor complejidad para el registro de donaciones. Se acusa el descenso de las donaciones debido a diferentes circunstancias: las altas temperaturas para acudir al punto de donación, mayores desplazamientos por las vacaciones, aumento de la oferta de ocio y tiempo libre o bien por imprevistos vinculados a situaciones de emergencia, como son los accidentes de tráfico.
Donar sangre puede salvar vidas
La directora gerente del Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla, Inmaculada Vázquez, subraya la importancia “del sencillo gesto de donar sangre, puesto que puede salvar vidas, la sangre es un recurso vital que no se puede fabricar y es necesaria para tratar enfermedades, afrontar intervenciones quirúrgicas o trasplantes de órganos”.
Por su parte, la coordinadora del Banco de Sangre de este hospital, Amparo Pimentel, recuerda que la actividad asistencial de los hospitales no cesa en los meses de verano y los componentes de la sangre (plasma, plaquetas y hematíes) son esenciales; no sólo para urgencias, como accidentes de tráfico o cirugías de emergencia, sino también para enfermos crónicos que requieren transfusiones regulares, como pacientes oncológicos en tratamiento con quimioterapia o personas con anemias crónicas o enfermedades hematológicas. También pacientes sometidos a cirugías programadas y personas con trastornos de coagulación o tratamientos intensivos.
Al respecto, esta hematóloga detalla que “un 30% de las reservas se utilizan para el tratamiento de cáncer o enfermedades hematológicas; un 20% al abordaje de anemias; casi otro 20% a intervenciones quirúrgicas, quemaduras o trasplantes de órganos y tejidos; más de un 10% a la asistencia de enfermedades cardiacas, gástricas o renales; alrededor de un 8% a la atención de accidentes y traumas; un 8% a pacientes de ortopedia, fracturas y reemplazos articulares y el 2% restante, a partos y cesáreas».




























