El Complejo Deportivo de Los Montecillos acoge el próximo domingo, día 19, a las 10:00 horas, la primera edición de la prueba de natación 100×100 Brazadas Solidarias Dos Hermanas. Esta cita servirá en este caso para recordar la figura del añorado Manolo López Cohen, quien fuera primera nadador internacional nazareno, además de ex jugador y técnico del Club Waterpolo Dos Hermanas, fallecido igualmente en 2023 y que da nombre al Centro Acuático de Montequinto.
En torno a más de un centenar de nadadores tiene previsto reunir este evento deportivo y solidario cuyo objetivo es apoyar un proyecto de la Fundación Vicente Ferrer en Nepal que pretende garantizar el acceso a la educación de menores en situación de vulnerabilidad.
El 100×100 Brazadas Solidarias Dos Hermanas, inspirado en Manolo López Cohen, recordado por su ejemplo de entrega, compañerismo y amor por el agua, se desarrollará con un formato especial que propone un reto lleno de compañerismo: completar 100 relevos de 100 metros en piscina. Los participantes pueden inscribirse por equipos de diez personas o de forma individual, siendo luego asignados a equipos. Más allá del esfuerzo físico, lo que define esta prueba de Brazadas Solidarias es su carácter solidario y su espíritu de convivencia.
La cita, abierta tanto a nadadores federados como a cualquier persona que quiera aportar sus brazadas a esta causa, cuenta con la organización del Club Waterpolo Dos Hermanas y el Club Natación Dos Hermanas, con el apoyo de Brazadas Solidarias y el Ayuntamiento de Dos Hermanas. Las inscripciones pueden realizarse a través de la página web www.brazadassolidarias.com
Brazadas Solidarias es una iniciativa deportiva y solidaria vinculada a la Fundación Vicente Ferrer que utiliza la natación como herramienta para promover la justicia social y apoyar proyectos de desarrollo en comunidades vulnerables de la India y Nepal. Esta asociación impulsa el calendario de travesías en aguas abiertas más importante del país, con más de 25 eventos en 2025.
Una huella imborrable
Manolo López Cohen dejó una huella imborrable en la comunidad deportiva local. Fue un nadador velocista, jugador de waterpolo y sobre todo, un compañero generoso y entusiasta. Su forma de estar en la vida, alegre, comprometida, valiente, le convirtió en un referente dentro y fuera del agua. “Hay personas que no se apagan nunca, aunque ya no estén. Manolo es una de ellas”, afirman desde la organización, que ha querido que su nombre y su espíritu sigan presentes en este encuentro solidario.




























