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El binomio Corpus Christi y calor parece indisoluble cada año en Dos Hermanas y más en este 2025, en el que esta festividad se ha celebrado cuando el verano acaba de hacer su entrada, en los últimos albores del mes de junio. Este domingo, día 22, la ciudad se ha reencontrado con una de sus fiestas más tradicionales, un año más, al calor del Santísimo Sacramento.

El centro de Dos Hermanas lucía esta jornada dominical exornado con los diferentes altares que hermandades y particulares montan para dar más explendor a la fiesta. Ya es de obligado cumplimiento, antes de la salida de la procesión, darse un paseo por el casco antiguo, e ir contemplando los diferentes altares. En la calle Santa María Magdalena, casi frente a frente, lo montan las hermandades de Borriquita y Gran Poder. En Aníbal González, Oración en el Huerto, en la puerta de su casa hermandad, y, al lado, el altar que monta desde hace unos años la Familian Salguero. En la calle Nuestra Señora de Valme, montaron los suyos la Hermandad de Santo Entierro y la Obra de la Iglesia, mientras que Santa Ana sigue apostando por la calle Lope de Vega. La Hermandad del Rocío ha exornado este año la esquina de los Cuatro Cantillos.

Traslado del Misterio de la Sagrada Cena

Como ya es tradicional, el Cristo de la Sagrada Cena, también ha presidido el altar de la Hermandad del Jueves Santo. Este año, por el Año Jubilar de la Esperanza, ha vuelto a salir en su paso de misterio acompañado por los 12 apóstoles, como lo hace cada Semana Santa y como ya hiciera en el Corpus de 2019 por el XXV Aniversario de la hermandad.

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El misterio salía de su casa hermandad sobre las 8:00 horas y, sin música, en el traslado de ida, y arropado por un grupo de fieles, discurrió por La Hacendita, San José, Beethoven, Rivas, Lope de Vega y Botica, para posicionarse junto a Villa Pepita. Lucía un vergel de flores y frutas, con múltiples tonalidades moradas, fucsias y buganvilla. Además, sobre la mesa, las especies eucarísticas propias de la festividad del Corpus Christi: panes, uvas y espigas de trigo.

Altares en Divina Pastora
Otra de las citas tradicionales del domingo de Corpus en Dos Hermanas es la exposición de altares que se monta en la calle Divina Pastora por su vecindario. Durante toda la mañana, el público se ha acercado hasta este céntrico punto de la ciudad para empaparse de cómo se vive en vecindad una fiesta tan tradicional como esta. A la sombra, huyendo del sol, algunos vecinos y vecinas sacan sus sillas a la calle y se sientan para recibir al público que observaba sus 15 altares.

Cortejo del Corpus

Poco antes de las diez de la mañana, tras la celebración de la Santa Misa en la parroquia, se ponía en marcha la procesión del Corpus. El cortejo lo abrieron un grupo niños que anuncian la llegada del Santísimo Sacramento al son de campanillas. Les sigue el cortejo del Colegio San Hermenegildo que presede el el paso del Beato Bienvenido de Dos Hermanas, acompañado por los sones de la Agrupación Musical Nuestra Señora de Valme.  Este año estrenaba nuevo paso, como proyecto artístico de la nueva Agrupación de Fieles de los Frailes, con diseño de María Jesús Pérez Rivera y Francisco Gómez Santiago. Un paso de estilo gótico que, en una primera fase, ha procesionado con la carpintería y talla con base de color, sin dorar.

Tras el Beato, el tradicional cortejo de los niños y niñas de Primera Comunión de la parroquia y el cortejo de la Hermandad de Amargura, delante del paso de Santa Ángela de la Cruz, que es el tercer año que procesiona como parte del Corpus. Le sigue la Hermandad de Valme con el paso de San Fernando.

A continuación, comienzan las representaciones de las asociaciones y agrupaciones parroquiales, así como de las hermandades de Gloria, Penitencia y Sacramentales de Dos Hermanas, que preceden a los siguientes pasos del cortejo. El primero es el de la Divina Pastora de las Almas, que este año estrenaba nuevo paso dorado, adquirido a la Hermandad de San Miguel de Jabugo, presedido por un grupo de niñas de pastoras en su delantera y acompañada musicalmente por la Banda de Presentación al Pueblo. Tras el paso del Niño Jesús y, después de un tramo con más hermandades, el cortejo institucional, con una representación de la Policía Nacional y Local e integrantes de la corporación municipal, presididos por el alcalde, Paco Rodríguez. Así como la junta superior del Consejo de Hermandades y Cofradías, antes del tramo de la Hermandad Sacramental, que va delante del paso de la Custodio.

El cortejo lo cerró, tras el Santísimo Sacramento, la representación religiosa, con el párroco de Santa Mª Magdalena, Manuel Sánchez de Heredia, al frente, y el palio de respeto portado por representantes de las hermandades sacramentales de la ciudad. La música la puso la Banda de Música de Dos Hermanas Santa Ana.

Como ya es tradicional, el público que sale a la calle a ver la procesión del Corpus busca las zonas de sombra, huyendo del sol y del calor, predominando entre la gente, sobre todo las mujeres, los tradicionales abanicos que no paraban de generar aire. Aunque, también se pudo contemplar algún que otro pequeño ventilador portatil para sofocar las altas temperaturas al calor del Santísimo Sacramento.

Una vez entró la procesión en la Parroquia de Santa María Magdalena, siguiendo su tradicional recorrido, la Hermandad de la Sagrada Cena inició su recorrido a su casa hermandad. En esta ocasión lo hizo acompañando al misterio la Agrupación Musical Nuestra Señora de Valme. De esta forma, se cerró un nuevo domingo de Corpus al calor del Santísimo Sacramento.

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