- Publicidad -

María Luisa Díaz Núñez recibirá la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice, la máxima distinción que concede la Santa Sede, por su abnegada entrega al servicio de la Iglesia y las personas necesitadas.

Esta concesión fue comunicada el pasado día 20 de marzo por el nuncio apostólico, monseñor Bernardito C. Auza, al arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. Al recibir la inesperada noticia por parte del párroco de Santa María Magdalena, Manuel Sánchez de Heredia, además de mostrar su sorpresa y agradecimiento, dijo que para ella era una gran «responsabilidad» recibir esta Cruz pro Ecclesis et Pontifice.

María Luisa Díaz Núñez nació en Dos Hermanas un 17 de abril de 1939, siendo bautizada en la capilla de Santa Ana (la parroquia de Santa María Magdalena se encontraba todavía en proceso de reconstrucción, tras el incendio de 1936).

- Publicidad -

Cursó sus primeras letras con las monjas dominicas del Colegio de Santa Ana. Durante más de 30 años, y hasta su jubilación, trabajó como puericultora en la guardería La Milagrosa, junto a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

Camarera de Valme

Desde la década de 1950 ha sido catequista en la Parroquia de Santa María Magdalena, preparando para la Primera Comunión a centenares de niños y niñas de Dos Hermanas a lo largo de casi 70 años de intensa dedicación a esta tarea. Perteneció en su juventud a la Asociación de Hijas de María Inmaculada, así como posteriormente a la Legión de María.

Fue nombrada camarera 2ª de Ntra. Sra. de Valme en 1969, pasando a ser camarera 1ª en enero de 1979, tras el fallecimiento de Teresa Alonso. Ha sido renovada para este honroso cargo por las sucesivas Juntas de Gobierno de la Hermandad, hasta la actualidad.

También ha ejercido como secretaria de la rama femenina de la Adoración Nocturna de la Parroquia de Santa María Magdalena durante más de 40 años.

Vida de hermandad

Pertenece a las Hermandades de Valme, Santa Ana, Sacramental, Vera Cruz y Borriquita. Pronunció la Exaltación de la Navidad en diciembre de 1989 y el Pregón de Valme en 2003.

Sigue participando activamente en la vida de la Parroquia, así como colaborando con la Iglesia Diocesana y en numerosas obras sociales. Durante muchos años ha cuidado con esmero del altar de la Inmaculada y del tabernáculo de la Capilla Sacramental de la Parroquia. Siempre se ha definido a sí misma como «servidora«.

Otras cruces
María Luisa Díaz Núñez no es la única vecina de Dos Hermanas en recibir la Cruz pro Ecclesia et Pontifice, la máxima distinción de la Santa Sede. En el año 1989, ya la recibió Miguel Gil Pachón. En 2012, se entregó esta cruz a los arquitectos Rafael López y Daniel Conesa por su trayectoria de implicación de muchos años con la Iglesia.

- Publicidad -