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David Cotán Nervión ha querido convertir su experiencia como adicto en un canal para aportar todo lo aprendido y trabajado en su tratamiento y ayudar a personas que están sufriendo el problema de las adicciones. Tras tres años y medio en tratamiento, se ha formado como técnico de intervención en drogodependencia en el centro Carpe Diem de San Fernando (Cádiz) y está enfrascado en un proyecto para ejercer de terapeuta en terapias online.

Además, David, como hombre de hermandades que es, siendo hermano de la Hermandad de la Borriquita y colaborador activo de su bolsa de caridad Operación Potito, también ha iniciado una colaboración, como voluntario, con el Centro de Orientación Familiar de Dos Hermanas. Según nos cuenta, va a ofrecer ayuda en los casos de adicciones que puedan llegar al COF, además de participar en posibles charlas que se puedan organizar.

Devolver el apoyo recibido

Su intención, explica David, “es devolver el apoyo que yo he recibido en estos años y, si con mi experiencia, ayudo a alguien a que reconozca que tiene una enfermedad, me doy por satisfecho”. Además, David no se quería desvincular de este ámbito, ya que “el adicto que se olvida lo que es no se rehabilita nunca”. Si sigues en la dinámica “de que no lo sepa nadie, dejas la puerta abierta a las drogas y por eso he dado el paso de contarlo públicamente, para cerrarla definitivamente”.

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A sus 50 años, David, que es padre de una hija, lleva 15 años trabajando en el sector de la ayuda a domicilio, tras formarse como auxiliar de enfermería y geriatría. Los últimos 25 años ha vivido un infierno por su adicción a todo tipo de drogas, “con la cocaína como tóxico estrella”, afirma. Empezó probando con amigos, pero “la adicción me dominó, era mi dueña, ya que es una enfermedad que te quiere para sí sola”.

Durante este tiempo, reconoce que “llegas a perder la dignidad, lo pierdes todo, sin dinero, engañando y haciendo sufrir a las personas que te quieren”. Una de ellas, su madre, fue la que se plantó un buen día, “al ver que había tocado fondo, consumiendo todos los días”, y lo llevó al centro de desintoxicación Instituto Sócrates de Tomares.

Allí ha estado más de dos años, de abril de 2021 a julio de 2023, recibiendo un tratamiento cognitivo conductual, conocido como modelo Minnesota, “con todo el día pautado y lleno de actividades”. Además, hasta julio de 2024, “trabajé lo emocional a través de las terapias con Vicente Montes”.

En su última etapa en tratamiento, ejerció el papel de veterano, trasladando su experiencia a las personas que llegaban nuevas al centro para tratar sus adicciones. Ahora, asegura, “vivo como una persona normal, con mis limitaciones como adicto que soy, y estoy recuperando mi vida poco a poco”. Por ello, quiere aprovechar esta situación para “despertar conciencia”, ayudando a los demás, mientras se sigue ayudando a sí mismo.

Las personas que quieran contactar con él pueden hacerlo a través del siguiente correo electrónico: vuelveacogerelcontroldetuvida@gmail.com.

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