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El sábado, día 24, será la procesión extraordinaria de la Virgen de Valme por el 50 aniversario de su coronación. A las 19:30 horas, en su nuevo templete diseñado por Javier Sánchez de los Reyes y ejecutado por el Taller de Orfebrería Juan Lozano y el Taller de Bordados Santa Clara, saldrá de la Parroquia de Santa María Magdalena en dirección a la Plaza del Arenal. Previamente, a las 18:30, serán recibidas las autoridades, hermandades y asociaciones invitadas.

Estará acompañada por la Agrupación Musical Ntra. Sra. de Valme, que abrirá el cortejo oficial, mientras que la Escolanía Regina Coeli precederá con sus cantos el paso de esta venerada imagen.

A las 20:30 horas comenzará la misa estacional en la Plaza del Arenal, con la imagen en su paso sobre el escenario de la misma, estando presidida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses. Los cantos correrán a cargo de la Asociación coral RC y una orquesta formada al efecto, bajo la dirección de Nicolás Barbero. También interviene el coro de la hermandad.

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La Hermandad de Valme ha invitado a todas las hermandades que asistieron en 1973 a la coronación, así como a otras más, tanto de Sevilla capital como de la provincia. Igualmente, están invitadas todas las hermandades de Dos Hermanas y agrupaciones parroquiales. El recorrido oficial irá desde la Parroquia de Santa María Magdalena hasta la Plaza del Arenal.

Procesión extraordinaria

Tras la misa, sobre las 22:00 horas, la Virgen en su paso abandonará la Plaza del Arenal para iniciar su procesión extraordinaria por la ciudad, acompañada por la Banda de Música de Dos Hermanas Santa Ana. Esta procesión será sin el acompañamiento popular, sin representaciones.

El paso tomará con el acompañamiento popular por Avda. de Sevilla, San Alberto, Rivas, Beethoven, San José, Virgen de las Virtudes, Virgen de la Estrella, Virgen del Patrocinio, Isaac Peral, visita a la Parroquia de Nuestra Señora del Amparo y San Fernando, La Hacendita, San José, Santa María Magdalena, Francesa, Santa Cruz, Divina Pastora, Calderón de la Barca, Francesa, Santa Cruz, Plaza Menéndez Pelayo, discurriendo por el interior y el entorno del monumento, Santa María Magdalena y Plaza de la Constitución.

Como puntos claves del recorrido destaca la visita, por primera vez, a la Parroquia del Amparo y San Fernando, así como a su feligresía, así como el paso por la popular calle Divina Pastora. También será emotivo cuando el paso transite por el interior de la Plazoleta Menéndez y Pelayo.

El paso calza 16 costaleros, pero, debido al interés suscitado y atendiendo al recorrido de la procesión, se han formado varias cuadrillas. El paso será comandado por los capataces Juan Lozano Pérez y Juan Lozano Navarro, ayudados por Jesús Manuel Quintano y Miguel Ángel Castillo.

Para la ocasión también luce un nuevo manto, bordado en hilo de oro sobre tisú de plata y de estilo similar al del paso y bordado por el Taller de Bordados Santa Clara.

Nuevo templete

El nuevo templete que estrena la Virgen de Valme para este 50 aniversario de la coronación ha sido proyectado por el diseñador Javier Sánchez de los Reyes y ejecutado por el Taller de Orfebrería Juan Lozano y el Taller de Bordados Santa Clara

El proyecto de la Hermandad de Valme contempla el cambio de tipología del elemento que cubre la imagen de la Virgen en su paso: de una tumbilla se pasaría a un templete aéreo; es decir, abierto y estilizado, con un ‘cupulín’ señalado tan solo por nervaduras o costillas que marquen sus ejes. Este templete aprovecha el moldurón superior y la crestería de la tumbilla, al que se añaden, a modo de lambrequines o guardamalletas, unas caídas de pequeño tamaño que combinan la orfebrería gótica con unos paños textiles con los escudos de Castilla y León. Las nervaduras o costillas del templete son del mismo estilo, al modo de los arbotantes, y rematan en un doble florón que haría las veces de ‘clave’ de la fingida cúpula.

El templete es el resultado de reducir el espacio actual acotado por los varales, acercándolos a la imagen y desplazándolos de su actual ubicación a eje con las patas del paso. Se asientan sobre un ‘plinto’ o base de nueva ejecución, que delimita el templete en sí y lo diferencia del resto del conjunto del paso, además de servir de elemento sustentante si se quiere instalar el templete en algún altar o montaje para culto interno. Sobre ese plinto o base se ubica la peana de la Virgen, resultante de reducir en altura y volumen la actual. Encima de esa peana va colocado un ‘peanín’ de nueva factura y pequeño tamaño, que resolvería la amplitud de medidas que seguiría teniendo la superficie de la peana principal para colocar la imagen, ganando con ello esbeltez todo el conjunto.

Los varales son levemente acortados, con la finalidad de no subir la altura del paso en exceso. Para ello, se contempla la sustitución de los basamentos por otros de menor altura; los anteriores son aprovechados en los candelabros, que se plantean para dotar de una mejor iluminación al conjunto. Estos cuatro candelabros presentan sus siete brazos curvados hacia la Virgen, a fin de acercarle la iluminación en el mayor porcentaje posible, haciéndola más efectiva, y se presentan con las luces muy juntas, apiñadas y sin coronillas, para concentrar y aportar más luz.

La iluminación se refuerza con dos candelabros laterales de tres luces. Flanqueando estos, van las actuales jarras y, para completar el juego y ofrecer mayor armonía de conjunto, se incluyen otras jarras más pequeñas. El moldurón o baquetón de la parihuela se aprovecha tal cual, y los faldones se contemplan nuevos, siguiendo la línea del proyecto originario, con ventanas de malla y broches de estilo gótico.

La Virgen irá sobre la jamuga de la coronación, que también creara Fernando Marmolejo. Es de plata de ley y sigue el mismo diseño que la antigua de 1953. En el respaldo aparecen dos ángeles en relieve, sosteniendo el anagrama de María con la tiara pontificia y una corona real. Los remates de las esquinas representan castillos y leones, emblemas de San Fernando.

Luce el manto blanco bordado en oro en 1973, estrenado por la coronación, realizado por las Hermanas Adoratrices de Sevilla y donado por Francisco Gómez Carballido y Teresa Alonso Rivas.

Las coronas de la Coronación Canónica, que lucirá la Virgen de Valme, fueron realizadas en oro de ley por el orfebre Fernando Marmolejo y estrenadas el 23 de junio de 1973. Se enriquecieron con perlas, diamantes y esmaltes, representando los escudos de Dos Hermanas (frente), Sevilla (trasera), Papa Pablo VI y Hermandad de Valme (laterales). Como motivos centrales del canasto, se utilizaron flores de lis entrelazadas con parejas de ángeles que portan los escudos esmaltados de Dos Hermanas, Sevilla, Pablo VI y Valme. La corona tiene ocho florones y su canasto nace de un aro de esmaltes que alternan castillos y leones, completándose con unos imperiales que confluyen en la bola del mundo. Se remata por una cruz y se asienta sobre un resplandor de oro blanco con diamantes, donde se posa la paloma símbolo del Espíritu Santo.

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