Hay tres jueves al año que relucen más que el sol, según el refranero popular, y uno de ellos es el Jueves Santo, como se pudo comprobar en esta Semana Santa.
Las altas temperaturas acompañaron a la Hermandad de la Sagrada Cena, que retrasaba en media hora su salida y suministraba agua a su cortejo en la esquina de la calle Alcoba.
La cofradía dedicaba sus oraciones de esta estación de penitencia a los hermanos que están sufriendo los estragos de alguna enfermedad y a los “hermanos cristianos” que están siendo perseguidos por el mundo.
La Cena cambiaba nuevamente su recorrido, discurriendo primero por su feligresía para luego buscar el centro, destacando la presentación ante su madrina, Oración en el Huerto, la Carrera Oficial o la entrada en su casa hermandad. Momentos que concentraron numeroso público.
Para esta ocasión, el misterio estrenó acompañamiento musical, Ntra. Sra de Valme, que en palabras de su hermano mayor, Juan Bando, “sonó como los ángeles, marcha tras marcha”. Todo un orgullo, según Bando, “para Dos Hermanas contar con bandas de este nivel”, a la que felicita públicamente.



























