El equipo sénior del Ibarburu C.F. ha cambiado de entrenador después de que la directiva destituyese el pasado lunes a Juan Olea Larios.
Juan Olea ha declarado estar de acuerdo con la decisión, ya que “el equipo pasaba por un mal momento”, pero le ha pillado por sorpresa, ya que, el pasado domingo, asegura Olea, le ratificó a la directiva que se encontraba con fuerzas para seguir y “me dijeron que estuviese tranquilo, ya que se tenían que reunir y ver qué se podía hacer”.
Juan se interesó por el acuerdo verbal que tenía con el club para abonar el pago del carnet de entrenador nivel 2 y recibió como respuesta que “no había dinero”, no preocupándose por si “quería cobrar los días que llevábamos de mes”. Entendiendo ahora, asegura, a los jugadores a los que pidió el año pasado que se quedaran en el equipo y no querían “porque les habían engañado”.
Engañado también asegura sentirse el presidente del Ibarburu, Bernardo Torreño, ya que antes de Navidad recibieron una notificación del Colegio de Árbitros asegurando que iban a multar al club ya que “el entrenador no tenía la titulación adecuada”.
Berraño quiere recalcar que Juan Olea “no tenía ningún contrato firmado” y que, además, “había días que no aparecía a los entrenamientos porque decía tener el coche estropeado o tenía que acompañar a algún familiar a entrenar”. Añadiendo, a su vez, “que no se llevaba bien con la plantilla y ésta estaba mal anímicamente”.
De todas formas, Juan Olea quiere agradecer al club la oportunidad que me dio de entrenar al equipo y a la afición, por la acogida que me han dado y el trato recibido, incluso cuando los resultados no eran favorables.
Le toma el relevo Christian Rodríguez, quien comenzó esta temporada como segundo entrenador del UP Viso en División de Honor.Cristian viene al Ibarburu con las ideas muy claras para sacar al equipo del pozo del descenso en el que se encuentra y conservar la categoría en 2º Andaluza.




























