No se habla de otra cosa hoy en las panaderías, en las tabernas de Dos Hermanas. Los casos de adulterio encienden la imaginación y avivan los cuchicheos entre los vecinos. Y más cuando, en vez de dos personas, participaron… tres. Los escandalosos hechos ocurrieron anoche en la calle Goyeneta, según el informe que el cabo de sereno José Durán Alcocer ha realizado al juez municipal.
Manifestó este sereno que en la vivienda de Bernardino de Vera Expósito se encontraba “un individuo, vecino de esta población, encerrado con la mujer de este último para divertirse con ella”. Como el sereno no se atrevía a penetrar en la casa, por estar el individuo “armado de escopeta”, se hizo acompañar por otros serenos y tres personas más, “disponiendo cercar la casa y saltar dos de los serenos la tapia del corral”. Cuando saltaron, encontraron en el interior de la vivienda no a un hombre ¡sino a dos! Sus nombres eran Antonio Jurado Rivas y Manuel García Durán.
El primero fue detenido en el acto, y el segundo salió por la puerta del corral, “con una escopeta, sin sombrero y zapatos”. Intentó escapar, pero fue detenido por un sereno, al igual que la esposa de Bernardino. Se ignora el papel que jugaron los hombres en este delito de adulterio, es decir: si participaron ambos o si uno se dedicaba a ‘disfrutar’ y el otro a vigilar… o a mirar. El juez, Antonio García, les toma hoy declaración.



























