Montequinto vivió el pasado domingo una Romería de los Ángeles marcada por el mal tiempo que provocó que el ritmo de la comitiva fuese más acelerado. A su vuelta de la Ermita de la Alegría, ante la amenaza de lluvia, la Virgen lució un capote que cubría la vestimenta de la Virgen y el niño que eran estreno.



























