
Waterline se llevó la mejor fotografía y Huellas la mejor dirección artística y el premio del público
El centro cultural La Almona se estrenó el viernes pasado en el certamen nacional de cortometrajes Ciudad de Dos Hermanas que, en su novena edición, eligió este espacio municipal para celebrarlo. Una gala cuya finalidad principal fue, en palabras de su presentador Mariano Catalán, “hacer más liviana la entrega de premios que por lo general suelen ser dolorosas”
Una clausura corta y en la que los premios estuvieron, como viene siendo habitual, muy repartidos. El corto ganador, en la categoría de 35 mm, fue La Huida, de Víctor Carrey. En la categoría de video, el premio fue para A o B, de Leticia Dolera, quien también se alzó con la mención a la mejor actriz para Alejandra Jiménez, conocida popularmente por su papel en la serie de televisión La pecera de Eva y que estuvo presente en la gala. Alejandra quiso darle las gracias a la organización por “traerme hasta Sevilla”, dedicando su mención a “las actrices con mucho tiempo libre y una conversación pendiente con su representante”.
La mención al mejor actor fue para Raúl Teba por el corto La revuelta de Donadío. El mejor montaje recayó en Hidden Soldier, un cortometraje rodado en cuatro días pero montado en cuatro meses. Waterline, de la productora quinteña Timberfilm, se llevó la mención a la mejor fotografía y Perra el premio al mejor guión.
El cortometraje Huellas del nazareno Manuel Ramos Ramos, se llevó el premio a la mejor dirección artística, así como la mención del público. Su director quiso dedicar estas menciones a “todo el trabajo que se debería hacer sobre la memoria histórica y que no se hace”.
El premio Talento entregado por la RTVA fue para El orden de las cosas, de los hermanos César y José Esteban Alenda. Akerbeltz, las brujas y el inquisidor se llevó el premio al mejor corto de animación, que su equipo quiso dedicar a “todas las víctimas del totalitarismo”.



























