El Festival de academias muestra lo mejor del baile en Dos Hermanas
Las academias de baile pusieron la nota de color a un fin de semana en el que el baile fue el protagonista en la agenda cultural nazarena. El teatro municipal cogía la octava edición del Festival de academias de baile flamenco de Dos Hermanas que volvió a congregar sobre sus tablas a las nueve academias nazarenas.
Recién llegada de conmemorar su 25 aniversario el cuadro flamenco Isabel María fue el encargado de romper el hielo en la jornada del sábado. Con un vestuario nuevo, más elegante pero sin perder su sello flamenco Isabel presentó parte de su nuevo espectáculo Paso a paso. Las alegrías de Cádiz, los tangos, las rumbas o las sevillanas no faltaron durante su actuación.
Arropada por una ingente chiquillería realizó su aparición en escena el Ballet de Laura. Con un estilo más flamenco, con el sello canastero, bailaron por sevillanas, pasodobles, soleá por bulería, tangos y rumbas.
Más personal y libre que en ediciones anteriores se presentaron ante el respetable Pepi Vaquero y su academia. Nosotras es el título de su montaje en el que Pepi ha querido hacer lo que más le gusta y el resultado ha sido un espectáculo más alegre en él predominaron las alegrías y las bulerías.
La encargada de cerrar la primera jornada del festival fue la escuela de danza de Conchi Jiménez, quien, después de varios años, volvió a bailar con sus pupilos. Con un estilo más flamenco, bailaron bulerías, rumbas, sevillanas, alegrías y flamenco a piano.
{xtypo_rounded_left3}Convivencia
Además de mostrar sus nuevas creaciones artísticas, el festival sirve como jornadas de convivencia entre las academias.{/xtypo_rounded_left3}
Susi Lara abrió la segunda jornada del festival, la tarde del domingo, con un ballet más numeroso de lo habitual, entre infantil y adulto, que desgranó sobre el escenario sevillanas, tangos, soleá por bulerías, fandangos, alegrías y bulerías de Jerez.
Loida Valle presentó un espectáculo muy vistoso, en lo que a vestuario se refiere, con el predominio de los mantones de manila y las batas de cola. Mucho flamenco, zapateado y unas pinceladas de danza clásica fueron los protagonistas de su actuación.
Un paseo por el flamenco realizó la academia de baile Macarena Oliveros, quien estrenaba para la ocasión nuevo vestuario diseñado por la nazarena Conso Delgado, más clásico y con predominio de los volantes. Macarena, además, introdujo durante su actuación, algunos toques de danza clásica, como Las Salinas o
Las bodas de Luis Alonso, para terminar la actuación con una fiesta por bulerías. Que las raíces no se pierden nunca.
Con Conchi Rando, los piratas del Caribe se apoderaron del teatro, con una versión muy flamenca que su escuela de baile interpretó sobre las tablas del municipal. El resto fue un ramillete de piezas flamencas, como las alegrías o las bulerías, y otras más clásicas, como el Fuego Fatuo.
La octava edición del festival lo cerró la escuela de baile Nuestra Señora de los Ángeles, de la barriada de Montequinto. Un fin de fiesta muy flamenco en el que sus alumnos bailaron una soleá por bulería, tangos, bulerías, rumbas o un solo por martinete.



























