Derroche de arte en el Festival de academias de baile
El pasado fin de semana las academias se reunieron para celebrar su festival de baile. El trabajo inagotable de todo un año de ensayos se vio recompensado con pisar durante 25 minutos las tablas del teatro municipal. Es como su puesta de largo, se juegan mucho y ellas lo saben. Por eso, las nueve academias participantes lo dieron todo para no defraudar a su público con una pincelada de su estilo, su idiosincrasia dentro del mundo de la danza.
La encargada de abrir el fuego en la tarde del sábado fue Isabel María quien regaló a los presentes tanguillos de Cádiz, en homenaje a su tierra, dos piezas de bulerías, una de ellas con bastones, y sevillanas, aunque lo que más llamó la atención fue una nana con bebé incluido.
Cuando aún le resonaban los sones de los aplausos por su espectáculo con motivo de su 25 aniversario, la escuela de baile de Conchi Rando desgranó en el Municipal las piezas de ese espectáculo, Nueve Lunares, que más han gustado: la taberna flamenca por bulerías o un fin de fiesta a compás, sin olvidar las sevillanas.
Desde Montequinto llegaron para regalar su arte las integrantes de la escuela de danza de Conchi Jiménez. Por alegrías, bulerías, sevillanas y rumbas, sus alumnas derrocharon arte y compás sobre el escenario. Con el mismo sello flamenco les sucedieron en el escenario los integrantes del ballet Susi Lara, bailando por alegrías, sevillanas, una soleá por bulerías, tango y un fin de fiesta por bulerías. Por sevillanas, tango, bulerías, alegrías y canasteras dejó su impronta el ballet de Laura, con la que debutaba su hija María.
El domingo, fue Loida Valle la encargada de abrir el espectáculo con una pincelada de La vida breve de Manuel de Falla con castañuelas, completando su exhibición con guajiras y soleá. En el año de su 25 aniversario, Pepi Vaquero rescató las partes más festeras de su espectáculo Recuerdos. Por alegrías, bulerías o tango las niñas de Pepi hicieron un recorrido por el pasado y el futuro de esta agrupación. Desde Fuente del Rey llegaron con fuerza las niñas de la academia de baile Macarena Oliveros, quien improvisaron sobre el escenario una auténtica fiesta por bulerías de Jerez. Tampoco faltaron las bulerías, los tangos o las guajiras.
Para concluir con el festival, la academia de baile Nuestra Señora de los Ángeles, que llevó a escena sus bailes por bulerías, soleá, alegrías, tangos e, incluso, una pincelada de El Carmen, una pieza más clásica pero aflamencada con abanicos y claveles.



























