No puedo creerlo, pero ya estoy en Estados Unidos, al otro lado del mundo de Sevilla. Lo sé porque aquí en Chicago estamos a -2 centígrados, hay una nueva capa de nieve en el suelo y la mayoría de la gente me habla en inglés.
Pero lo cierto es que no voy a olvidar lo mucho que viví durante mi visita a Sevilla. Fue una de las experiencias más memorables de mi vida, y ahora que he regresado a mi universidad, puedo reflejar el tiempo que pasé en Sevilla.
En primer lugar, he conocido en Sevilla a algunas de las personas más cariñosas que he conocido en mi vida. La mayoría de la gente tenía paciencia conmigo aunque a veces no podía expresarme tan bien como hubiera querido y no sabía algunas palabras cuando tenía que hacer preguntas. Pero eso es parte del hecho de experimentar una nueva cultura y recomendaría esa experiencia a todos si tenéis medios para viajar.
Tuve muchas opciones para viajar durante el semestre y, aparte de Sevilla, pude haber estudiado en ciudades como Madrid o Barcelona. Durante todo el tiempo, mientras terminaba la aplicación, hablaba con mis padres y asistía a todas las reuniones preparatorias del programa, quise ir a Madrid. Pero descubrí Sevilla como otra opción. Me di cuenta de que ya estaba en Madrid, una ciudad bellísima, pero otra ciudad grande con gente, tiendas y corporaciones internacionales que puedo encontrar en Nueva York o en otro lugar cosmopolita de Estados Unidos.
Sevilla, sin embargo, tiene cierto carácter y carisma, y siempre me alegraba cuando volvía a Sevilla después de un viaje, como Portugal o Marruecos. Me sentí que ahí estaba mi casa y mi ciudad durante cuatro meses.
Esta fase de mi vida es muy transitoria. Acabo de regresar de Sevilla, estoy en Chicago para asistir a la universidad y estaré en mi tierra, en Nueva York, para las vacaciones, pero soy una estudiante a la que le encanta viajar y experimentar cosas nuevas, y ahora es el momento de disfrutar de la vida y la juventud. Pero a cualquier edad, animo a todos a hacer lo mismo.





























