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    La fuerza de convocatoria de la fama

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    fran riveraRivera y El Cordobés lograron un lleno absoluto frente al medio aforo del viernes

    No es lo mismo apedillarse Rivera Ordóñez o Díaz ‘El Cordobés’ que Nazaré, Hernández o Amaya, ya que mientras que en el festejo del viernes, en el que lidiaron seis toros el rejoneador Leandro Hernández, el matador Alejandro Amaya, y el novillero local Antonio Nazaré, la plaza no superó la mitad de su aforo, en la tarde del sábado el lleno fue absoluto.

     

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    Antonio Nazaré se presentó con todas sus fuerzas ante un público que lo veía torear por primera vez en el coso local. Nazaré demostró garra y arte ante el astado y el público le recompensó su entrega y su valentía con cuatro orejas en una buena puesta de largo de una futura promesa del toro.

    nazareMediática
    Como mediática o rosa, por la referencia a las páginas del papel cuché a las que son tan asiduos ambos diestros, se definió entre los aficionados el festejo del sábado. Fran Rivera y Manuel Díaz ‘El Cordobés’ lograron atraer a muchos nazarenos y foráneos en una calurosa tarde en la que escasearon las orejas y la fuerza en los astados.

    Con dos oreja se fue  a casa el torero cordobés, después de dejar impreso en el albero su sello particular en la lidia. Genio y figura para un matador que se llevó las mayores ovaciones de la tarde. Como las que acompañaron a Rivera Ordóñez, también con dos trofeos, cuando presto y muy dispuesto se encargó él mismo de colocar las banderillas al primero de su tanda y ofrecer a la afición un toreo más elegante que el visceral de Manuel Díaz. Discreta actuación la que tuvo el diestro local, Juanma Benítez,con una no muy acertada primera incursión, de la que se resarció en el segundo de su tanda, a no ser por sus fallos a la hora de matar. En un gesto temperamental por el varapalo, Benítez se arrancó la coleta.

    benítezLas otras lidias de los festejos locales
    Además de las que se desarrollan en el ruedo de la plaza, los festejos taurinos en Dos Hermanas también están marcados por otras lidias significativas.
    1- Público VS banda: La pugna tradicional del público contra los miembros de la banda. Los primeros piden más pasodobles para los diestros, cuando el silencio es evidente, mientras que los segundos se resisten a emitir más de tres notas seguidas.
    2- Público VS picador: Este miembro de las cuadrillas de los toreros va a ser declarado persona ‘non grata’ en la plaza nazarena. Es poner el hombre su pica en el astado y recibir los gritos y abucheos del público.
    3- Público VS presidente: Ya es tradicional que el público pida orejas y hasta el rabo y que el presidente del festejo se resista. El sábado, se llevó el mayor abucheo al negar la oreja a El Cordobés en el primero.

     

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