Los tiempos cambian –mejoran–
y aunque en mucho recordemos
echando tanto de menos al pasado,
el tiempo lleva consigo caminar
con un sentido mejorado.
A todo le afecta el cambio:
no hay materia o disciplina
que no tire a la letrina teorías,
y se acepten por solventes
las que fueran estridentes tonterías.
Es la historia de los hombres:
cambiar para mejorar;
inventar por liberar y elegir,
como el llevar por bandera
decidir cada manera de parir.
La cosa tiene sus trabas;
sin embargo en la propuesta,
en esta vital apuesta es de alagar,
que exista una opción de vida
entre tantas dirigidas a abortar…



























