Como ya es tradicional en la Hermandad de Valme, los más pequeños son presentados a la Virgen en un acto lleno de emotividad, dedicado a la infancia y también a los padres, que llevan orgullosos a sus hijos ante la Protectora de la ciudad.
Como ya es tradicional en la Hermandad de Valme, los más pequeños son presentados a la Virgen en un acto lleno de emotividad, dedicado a la infancia y también a los padres, que llevan orgullosos a sus hijos ante la Protectora de la ciudad.