En 2007 se han tratado a 252 personas, de las cuales 134 eran inmigrantes y 118 residentes
El Servicio de Orientación Laboral (SOL) de Cáritas ha terminado el año 2007 cumpliendo una de las funciones con las que se creó este servicio: apoyar a las personas con problemas de autonomía laboral para que sean capaces de desenvolverse por sí solos.
En este sentido el servicio atendió a 252 personas, tanto nuevas altas como reinserciones, a las que le dedicaron un total de 799 horas en entrevistas tanto individuales como grupales, lo que supone una media de unas 72 ó 73 horas mensuales.
De todas estas personas atendidas, sólo 50 completaron en su totalidad lo que la técnico del servicio, Mónica Salido, define como itinerario laboral, lo que supone un mínimo de cuatro entrevistas. El resto, o encontraron trabajo antes o abandonaron el servicio por causas personales.
Diferenciando entre sexos, d las252 entrevistas, 71 se hicieron a hombres, lo que supone un 28 por ciento del total, predominando la presencia de la mujer en el servicio, 181entrevistas, un 72 por ciento.
Por edades, la mayoría de casos que acuden al Servicio de Orientación Laboral, según Salido, “son jóvenes y activos, en edad laboral, de 25 a 45 años”; destacando en un 38 por ciento los de 25 a 35 años, y en un 27 los de 35 a 45. Sin embargo, anota la técnica, “se ha registrado un aumento de los desempleados mayores de 45 años”.
Predominio inmigrante
Por nacionalidades, es la primera vez en el SOL que los inmigrantes superan a los españoles en el número de casos tratados, a pesar de que las cifras siguen muy igualadas. Mientras se ha atendido a 134 extranjeros, el 53 por ciento, han sido 118 los expedientes abiertos a residentes, un 47 por ciento.
La presencia de mujeres españolas y extranjeras está muy equiparada, en torno a los 90 casos, mientras que los hombres inmigrantes, 43, son más que los residentes, 28.
Entre el público extranjero, la proporción de personas documentadas y no documentadas es equitativa, 67 casos de cada uno. Limitándose el servicio, en el caso de los indocumentados, a una labor meramente informativa de los recursos de los que pueden disponer en el municipio.
Las nacionalidades de los entrevistados suelen ser muy variadas, algo que valora muy positivamente Mónica Salido, ya que evita “que se formen grupos o guetos y así se integran más en la vida del municipio”.
La mayoría de los casos tratados en Cáritas proceden de Sudamérica, el Magreb y Europa del Este, predominando los bolivianos (15 por ciento), paraguayos (10) y rumanos (8).
La importancia del boca a boca
En cuanto a la forma en la que se conoce el servicio, funciona mucho el boca a boca, ya que la mayoría llegan a través de conocidos o, incluso, porque han pasado por la puerta de la oficina en la calle Calderón de la Barca. Asimismo, es fundamental la labor de las Cáritas parroquiales o los recursos municipales que remiten algunos casos.
Las parroquias que más casos remiten son las que se ubican en zonas con mayores dificultades, como La Oliva, Divino Salvador, El Rocío o el Ave María.
En cuanto a la inserción en el mundo laboral, Cáritas, a través de su Servicio de Orientación Laboral, distingue dos tipos: la formativa y la meramente laboral. En el primero de los casos, 22 personas han logrado acceder a algún curso de formación profesional. En este sentido, los más demandados han sido para camarera de pisos, auxiliar de geriatría, fontanería, ayuda a domicilio e informática. Así como otro tipo de modalidades formativas complementarias, como la alfabetización, escuela para adultos o clases de español para inmigrantes.
Asimismo, 139 personas han logrado encontrar un empleo a su paso por el SOL, un 55 por ciento del total, siendo los empleos más comunes empleada del hogar (32 personas), limpieza de empresas (18), auxiliar de vigilancia (15), internas en el hogar(10) y pinche de cocina (7).
Uno de los datos que más preocupa a los voluntarios del servicio es la presencia de 69 personas, de las insertadas laboralmente, sin contratos, lo que evidencia “la precariedad laboral de este colectivo y la necesidad de concienciarlos de que deben contratarse de una forma regular”.
La mayoría de los casos, un 46 por ciento, lo que evidencia el cumplimiento de la finalidad del servicio, ha conseguido el puesto de trabajo por sus propios contactos, mientras que un 20 lo ha hecho a través de ofertas directas de Cáritas. El resto ha llegado a su trabajo a través de anuncios de Internet, autocandidaturas y otros medios, como bolsas de trabajo o ETT.



























