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    Los Reyes Magos recorren Montequinto sentados en sus tres renovados tronos

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    Lluvia de caramelosLa cabalgata ha  estrenado las carrozas de los tres Reyes Magos y ha modificado el recorrido habitual por las obras del Metro

    "Papá, papá, me ha caído una gota, ¿está lloviendo?”. Las palabras de un niño presagiaban que los Reyes iban a tener que parar la lluvia para recorrer las calles de Montequinto repartiendo ilusión, magia y regalos. Por suerte, la lluvia no molestó tanto como para tener que suspender la cabalgata, aunque tras la adoración al Niño Jesús, unas gotas de lluvia hicieron temer lo peor.
     

    El Cartero Real tira balonesPor suerte, la lluvia no fue a más y la cabalgata pudo recogerse sin problemas. El recorrido había sufrido modificaciones debido a las obras del Metro, pero los cambios no supusieron mayores inconvenientes.

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    El rey Baltasar fue el más solicitadoIlusión
    Tanto los pequeños como los mayores vivieron con gran ilusión la llegada de los Reyes a Montequinto. Desde la salida de la Oficina Municipal, los pequeños montados en las carrozas lanzaban con fuerza caramelos y juguetes para llevar la ilusión a todos los rincones.
    A pesar de que los tradicionales caramelos no dejaban indiferente a nadie, ya que caían por doquier -sobre las manos de los que eran capaces de cogerlos al vuelo y sobre los coches aparcados en las avenidas-, lo más demandado eran los juguetes, especialmente balones, aunque también había estuches, lápices de colores, o alfombrillas de ratón. Al grito de “Señora, que estamos en reyes”, un grupo de adultos llamaba la atención de la Cartera Real para que les lanzara algún que otro juguete mientras la cabalgata estaba parada. La Estrella de la Ilusión, por su parte, animaba al público a que le pidiera el balón que iba a lanzar con algo más de animación, con bailes y gritando con fuerza.

    Carroza con Papá NoelEntre las carrozas, además de las tres nuevas de Sus Majestades, destacaban la de los bomberos, con los niños dispuestos a lanzar caramelos para apagar cualquier atisbo de falta de ilusión, o la de los personajes de cuentos clásicos que rodeaban la casita de chocolate de Hansel y Gretel. El día de Reyes no hay lugar para la competencia, ya que a los Magos les ayudaba una carroza venida desde el Polo Norte, tirada por renos, en la que los pequeños duendecillos vestidos como Papá Noel echa ban una mano a los Reyes repartiendo juguetes y caramelos.

    Animación callejera
    La nota de alegría y color la pusieron, como no podía ser de otra forma, los beduinos y las charangas que acompañaban con su música al cortejo real e hicieron bailar al público. La primera, ataviada con gorros dorados y corbatas, la segunda, con divertidos disfraces de mexicanos y la tercera, con un traje más formal pero no por ello menos divertidos.

    Adoración de los ReyesOriginal adoración al Niño
    El acto más genuino de la cabalgata de Reyes de Montequinto es la parada en la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles para que los Reyes se bajen de sus carrozas y entren a adorar al Niño Jesús. Después de entrar y rezar ante el pequeño belén viviente, Sus Majestades hicieron las delicias de los más pequeños, repartiendo besos, abrazos y haciéndose fotos con los padres y los hijos, así como atendiendo las peticiones de los niños para la noche más especial. Al salir, recibieron la aclamación del público congregado a las puertas, sobre todo, un muy solicitado rey Baltasar.

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