La Hermandad de la Santa Cruz ha celebrado durante esta pasada semana los cultos en honor de su titular, la Virgen de Amor y Sacrificio. Tras el Triduo, oficiado por Javier Criado Martínez, párroco de San Vicente Mártir de Tocina, el domingo tuvo lugar la Función principal, donde ocupó la sagrada cátedra Gregorio Sillero, párroco de La Oliva.



























