La familia Bellido Luna denuncia lesiones y daños en la vivienda
Francisco Bellido y María Luna han presentado una denuncia contra el Ministerio de Interior y la Dirección General de la Guardia Civil por lesiones producidas por los agentes de la autoridad, así como por daños en la propiedad privada. Los hechos ocurrieron hace una semana, cuando sobre las 7:30 horas, según reza en la denuncia, escucharon mucho ruido en la calle. Dentro del domicilio moraban en ese momento el matrimonio de 65 y 60 años, así como un hijo de 23, los tres aquejados de enfermedades varias (demencia senil, sordera, así como trastornos de personalidad, hidrocefalia y problemas de vista). Los denunciantes aseguran que “derribaron la puerta entre varios guardias civiles”, causando a la señora lesiones en el brazo, cara y pómulos. Asimismo, el texto también recoge que “encañonaron a nuestro hijo” y le provocaron lesiones al marido en la región periorbicular derecha y codo.
Según la denuncia, los vecinos intervinieron en la vivienda alegando “que ellos no eran delincuentes”.
Por su parte, la Guardia Civil asegura en sus diligencias que se llamó a la puerta al mismo tiempo que se gritaba “abran la puerta, Guardia Civil”. Al hacerse caso omiso, según los agentes, se “utilizaron las medidas de apertura adecuadas para este fin”, encontrándose a “una señora empujando desde el interior para evitar que se abriera”.
Error en la numeración
Aunque la Guardia Civil lo niega, según fuentes consultadas, todo apunta, según la familia, a una equivocación con el número de la vivienda, debido a la duplicidad de números existentes entre las casas de la calle Manzanilla y las Viviendas Sociales, dándose el caso de dos números 13 en la misma calle. Actualmente el consistorio está tramitando el cambio de números para evitar esta duplicidad, ofreciendo su colaboración, según el hijo del matrimonio, en todo momento a la familia; además de hacerse cargo de la reparación de la puerta, destrozada con la intervención.
Tanto desde la Guardia Civil como de la Delegación de la Policía Local de Dos Hermanas no se ha querido profundizar más en el tema al haberse declarado secreto de sumario. Lo que sí se ha confirmado es que se trataba de una operación de la policía judicial de la Guardia Civil contra el tráfico de droga.



























