Los nazarenos Antonio y Javier llevan juntos varios años en el mundo de la música
Antonio Alés (percusión) y Javier del Valle (guitarra y voz) son el alma del grupo Delva, dos nazarenos que después de varios años tocando juntos en fiestas de amigos, en actuaciones con otros músicos y en colaboraciones con clubes sociales o hermandades, dedicieron hacer algo “más en serio” y se han lanzado al mundo discográfico. Así ve la luz su primer disco de estudio, Sabores que no existen, grabado en los estudios de Game Music (Gómez & Mejías Producciones), en Castilleja de la Cuesta.
Por azares del destino, Antonio y Javier se pusieron en contacto con Game Music, una joven productora que les ha dado la oportunidad de sacar adelante este proyecto, una iniciativa que les permitirá tener en la calle un disco profesional “y no una maqueta, ya que queríamos algo que sonara bien para darnos a conocer”, explica Antonio.
El disco consta de nueve temas, ocho de ellos orginales: siete compuestos por Álvaro, uno de los socios de la discográfica, y otro salido de la guitarra de Javier del Valle. El octavo tema es una versión de Triana, la canción Niña, tienes algo.
Entre flamenco y pop, con más toques de este último estilo, Delva ha pasado nueve meses dentro del estudio de grabación, acompañados por varios músicos de Sevilla y la provincia para darle calidad y buen sonido al disco. “Hemos intentado hacer algo novedoso, que no estuviese muy visto. Por eso hemos querido hacer pop con toques flamencos, pero con otra visión”, dice Antonio.
Y tras la grabación del disco no se ha hecho esperar tampoco la grabación de un videoclip, para el que han elegido localizaciones muy nazarenas.
‘Sabores que no existen’
Durante el lunes, día 12, y el martes, día 13, se rodaron las escenas que comprondrán el videoclip del single que, además, da título al disco, Sabores que no existen. Para esta grabación se contó con la participación de varios músicos, así como los componentes de Delva y dos bailarinas, que hacían también el papel de coristas.
En el plaza del Arenal se rodó gran parte del material, filmado por varios estudiantes de audiovisuales, mientras que otra parte se hizo dentro del propio estudio. El toque colorista lo puso un coche Mustang, cedido por Antonio Gordillo, amigo de Antonio y Javier, que sirvió para dar el punto final a la canción, cuyas últimas palabras suenan a despedida.
Para que el disco esté en la calle queda apenas un mes y entonces tendrá lugar su presentación en la sala Casino, de San Juan de Aznalfarache, ya que de momento no hay fechas para promoción ni actuaciones en Dos Hermanas. “De momento vamos a darnos a conocer y a ver lo que pasa”, dice Antonio. La parte más difícil ya está hecha y ahora sólo queda continuar trabajando por la música.
La recompensa del esfuerzo
Después de unos años en el mundo de la música, supone una gran recompensa que una discográfica confíe en un grupo desconocido para realizar un disco de estudio. En el caso del grupo nazareno Delva han estado respaldados por los socios de Game Music (en la foto, en los extremos), una joven productora de Castilleja de la Cuesta.



























