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    Juan María Ramírez defiende en su pregón una Navidad fiel a sus orígenes y alejada del materialismo

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    PregónEl pregón estuvo marcado por su devoción mariana y hacia el titular de su hermandad

    Juan María, o Juanito, como lo conocen sus amigos, se presentó como un orador humilde, dispuesto a hacer todo lo posible por transmitir la verdadera Navidad a los presentes. Una Navidad alejada del materialismo y las luces que parpadean en los escaparates de los comercios, una Navidad religiosa, abierta a todos los cristianos, que inunde con su espírutu originario a los creyentes y a los no creyentes.

    Juan María no olvidó en su pregón su devoción mariana, alabando a la Virgen niña y su asentimiento ante Dios al aceptar que creciera en su vientre para hacerse hombre. Se trasladó al momento en que María conoció a José y cómo el carpintero dudó de su amada hasta que el mensajero de Dios le dio la buena nueva de que sería el guardián del Hijo de Dios. Las alabanzas a María se desgranaron comparando a la Madre con flores; para Ramírez, jazmines son sus manos, rosas sus ojos, nardos “los labios que proclamaron la grandeza del Señor; callándose para que el Verbo hablara”, claveles sus pies y todo su ser, azucenas. El olor de tan sagrado ramo recorrió, en la evocación del orador, todo el mundo desde Nazaret, en el momento en que aceptó “la sencillez de su vientre” para acoger al creador.

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    Ese olor se respira cada Navidad, a pesar de que “los católicos somos difamados, atacándose nuestras corporaciones”. Según Juan María, hoy día “hay muchos Herodes que quieren que no nazca el niño de Belén”.
    Ramírez continuó su pregón evocando el momento de la llegada de la sagrada familia al portal de Belén y cómo nadie le daba un cobijo para resguardarse a punto de nacer Dios hecho hombre. En el momento de su llegada al mundo terrenal “el cosmos  se estremeció y una estrella luminosa indicó el lugar”.

     

    Acompañado
    por el coro

    Previamente al pregón de la exaltación de la Navidad, el coro de la Hermandad de Gran Poder cantó dos villancicos de su repertorio, para dar paso al presentador, José Miguel García, que alabó la sencillez y paciencia de Ramírez durante su disertación, a quien considera su “hermano de luz en el Señor”. Tras el pregón de la exaltación, el coro de la hermandad volvió a cantar otro villancico y se acercó hasta el altar para obsequiar a Juan María con dos curiosos regalos: un niño Jesús que sostenía un incensario y un pequeño botijo con los nombres de los componentes del coro. 

    Tras llegar al episodio bíblico del nacimiento, Ramírez conminó a los que escuchaban su pregón en la capilla de Gran Poder, totalmente repleta, a “sepultar la soberbia y desterrar la tristeza” al llegar la Navidad, que “debe mantenerse fiel a sus orígenes, pero adaptarse a los tiempos de hoy al igual que la Iglesia”. Quiso que todos fueran pastores para celebrar el nacimiento.  Invocó también la presencia del Niño Dios en Dos Hermanas, “esta Dos Hermanas que te busca en grutas donde almacena su felicidad”, haciendo de nuevo referencia al consumismo y el materialismo imperante en estas fechas y abogando porque todos lleven la Navidad dentro.

    Tributo a Gran Poder

    Juan María, como hermano de Gran Poder, no podía sentirse más orgulloso al hacer la exaltación de la Navidad en la capilla de la hermandad. Tuvo un recuerdo para la Navidad de los más necesitados y cómo hay gente en Dos Hermanas dedicada a apoyarlos, como Sor Rosa en el hogar de Santa Ana o Cáritas.

    Asimismo, recordó cómo se vive la Navidad en las hermandades nazarenas y distintas asociaciones, los coros, las familias, los pobres y ricos… Todos viven “la Navidad de la hermandad universal”. También rescató de la memoria un momento en que quiso ser el cuarto rey mago, cuando un pequeño le entregó un donativo para los que más lo necesitaran y pidió por su hermana enferma.

    Para terminar, y antes de “entregar el testigo de la Navidad”, tuvo, cómo no, unas palabras de devoción hacia Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, manifestación de Dios Padre y “que se llama Navidad”.

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