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    Conciencia social y apoyo del entorno para las víctimas de la violencia de género

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    Manifestación contra la violencia de géneroLa coordinación y la efectividad de las instituciones son los principales objetivos

    Aún queda mucho camino por recorrer en el problema de la violencia hacia las mujeres. Actos como las manifestaciones por el Día Internacional contra la Violencia de Género o la mesa de debate que organizó la Delegación de Igualdad no son sino pequeños pasos en una lucha que debe empezar por la aplicación de las leyes. Ésta, al menos, fue una de las conclusiones de los ponentes que se reunieron el jueves en el teatro municipal.
     

    Tomás Lucena Domínguez, inspector de la Policía Nacional de la comisaría conjunta de Dos Hermanas, Ángeles Calvo Gallego, coordinadora del destacamento de Fiscalía del juzgado de Dos Hermanas, y Ana María Ruiz-Tagle, abogada, hicieron un repaso a la situación actual desde todos los puntos de vista y después mantuvieron un coloquio con el público que había respondido a la convocatoria, “muy escaso para todas las invitaciones que se han mandado”, como lamentó Celia Casado, delegada de Igualdad.

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    Mesa de debate contra la violencia de géneroLas órdenes de alejamiento, los juzgados especiales para malos tratos, el lenguaje discriminatorio, la patria potestad de los hijos, la situación económica de las mujeres y la necesidad de ahondar en el concepto de víctima fueron algunos de los temas más candentes, en los que los ponentes mostraron su opinión y su experiencia en el día a día.

    Responsabilidad judicial
    En 2005 entró en vigor la Ley integral de Violencia de Género y, desde ese momento, se han promovido medidas de protección a la víctima, “que son los instrumentos de los que dispone la justicia, pero son las mujeres las que tienen la llave de su propia vida”, argumentó Ángeles Calvo. Sin embargo, la abogada (y antes senadora y parlamentaria por Andalucía) Ana María Ruiz-Tagle expresó la necesidad de que el Estado despliegue “toda su responsabilidad y su creatividad para este problema, puesto que estamos muy al inicio del camino y no se ha avanzado lo suficiente. Si hay 69 mujeres asesinadas en lo que va de año, es que no estamos haciendo bien las cosas”.

    Tomás Lucena, inspector de la UPAMM (Unidad de Protección y Asistencia a la Mujer Maltratada) de la Policía Nacional, insistió en el compromiso de los poderes públicos con las mujeres y explicó que lo que más se hace es escuchar, además de tramitar las denuncias. “Eso sí, pedimos a las mujeres que estén muy seguras de denunciar, porque luego es muy triste ver cómo se retractan. Además, el 99 por ciento de las mujeres solicitan órdenes de alejamiento que se les conceden en el juzgado, donde los trámites se agilizan para un máximo de 72 horas”.

    Medidas cautelares
    La orden de alejamiento es una de las medidas cautelares que se adoptan una vez realizada la denuncia para la protección de la víctima. Sin embargo suscita polémica entre personas del campo de la justicia y, sobre todo, entre las propias mujeres.

    Fueron muchas las voces en el debate del jueves las que se alzaron en contra de esta medida que “pone a la mujer en el ojo del huracán”, según Ruiz-Tagle, ya que estar a cien metros de la víctima no garantiza su seguridad. Por eso, la abogada sevillana propuso órdenes de alejamiento fuera de la comunidad autónoma donde reside la víctima, acompañado del “necesario rechazo social”.

    Víctima de violencia
    A pesar de los avances legislativos, el concepto de víctima de malos tratos es muy reciente en el Código Penal español. De hecho, hasta 1989 no se tipificó el maltrato físico como delito y el psicológico hasta diez años después.

    Por eso, tanto la abogada como la coordinadora de Fiscalía abogaron por darle el valor necesario al concepto de víctima, “que no sólo sufre la vulneración de sus derechos fundamentales, sino que luego se encuentra con una excesiva burocratización del sistema judicial”, según Ángeles Calvo Gallego.

    La necesidad de una rebelión social contra esta lacra fue una de las conclusiones más importantes. “Hay que salir a la calle todos los días para protestar”, concluyó Ana María Ruiz-Tagle.

    Implicación de los institutos contra la violencia de géneroBasta ya
     La manifestación de repulsa del viernes, organizada por la Concejalía de Igualdad, es ya un clásico en la lucha contra la violencia de género. Flores blancas, velas y los nombres de las asesinadas han sido los símbolos de este acto. Los jóvenes estudiantes también quisieron unirse a este rechazo público y, en la mañana del viernes, varias clases de diversos institutos nazarenos se concentraron en la puerta del ayuntamiento, donde se leyeron manifiestos, cartas abiertas a maltratadores, poemas y reflexiones en voz alta. Al final se guardó un minuto de silencio. 

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