Por mucho que queramos dar valor
a la mella y la huella de la historia;
por mucho que engañemos la memoria,
ningún tiempo pasado fue mejor.
Se mira atrás, se aprende del error,
se intenta hallar la línea divisoria
que tornara el fracaso en la victoria
y empedrara un futuro de esplendor.
Aún así, sigue el hombre equivocado
repitiendo los fallos del pasado;
elogiando los pasos hacia atrás.
Y es así, que se abre en Dos Hermanas
un bar en que los gays y las lesbianas
se apartan, sin querer, un poco más…



























