Un gran país de contrastes
Actualmente es una calle de 800 metros de largo con luces brillantes, repletas de bares que ofrecen entretenimiento erótico, y es la zona donde en el siglo XIX se alentó la circulación de los marineros que buscaban entretenimiento, para alejarlos de otras áreas de la ciudad. No es de extrañar que tenga fama de ser el barrio chino más populoso de Europa. El distrito tiene hasta un museo de arte erótico en la calle Nobistor 10A, es de propiedad privada y no permite el acceso a los menores de 16 años.
Viajaba solo y aquí conocí a Marcos, un brasileño de Río de Janeiro, guía turístico, que durante cinco años estuvo ahorrando para dar la vuelta al mundo. Ahora estaba por Europa, pero anteriormente estuvo un año en Israel. Compartimos increíbles experiencias viajeras durante dos largos días.
Desde aquí hicimos una excursión a Celle, situada hacia el sur, a unos 120 kilómetro, centro medieval y ciudad de gran interés histórico-cultural. Sus casas adornadas con citas de la Biblia seducen al viajero por su cálida atmósfera rodeada de una naturaleza protegida en la que es tradición secular la cría de caballos.
Ya en Hamburgo conocí a Jordi, un catalán que buscaba ferozmente a su novia, que por cierto era sueca. Con él decidí mi siguiente destino: los países nórdicos. Después de unos 20 días por esas tierras vikingas proseguí mi viaje por el sur de Alemania.
Múnich nos recuerda la Fiesta de la Cerveza, el Estadio Olímpico y el Carnaval. Pero lo cierto es que la capital de Baviera goza de fama internacional como centro de arte y cultura. La oferta cultural de esta gran urbe a orillas del Isar es muy variada, en ella conviven grandes escenarios tradicionales con teatros y un panorama musical que abarca desde la música clásica al pop; la belleza arquitectónica de sus museos combina a la perfección el arte moderno con las obras de los grandes maestros clásicos.
Los fondos de museos y galerías en Múnich son de los más destacados del mundo. Un total de 46 museos y colecciones y más de 70 galerías muestran un completo panorama de la cultura europea. En la Plaza de Sankt Jakob se encuentra el Museo de la Ciudad de Múnich, uno de los más populares de historia cultural.
Tres orquestas de fama mundial dominan el panorama musical de la ciudad: la Orquesta Filarmónica de Múnich, la Orquesta Estatal de Baviera y la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera.
No sólo la Alta Baviera, sino también la ciudad de Múnich cuentan con magníficos palacios. El Castillo de Nymphenburg, cuya construcción se inició en 1664 prolongándose hasta mediados del siglo XIX, es uno de los mayores conjuntos palaciegos del barroco que ha perdurado intacto hasta la actualidad.
Ya por último, la ruta romántica.
Pasear por estos pueblos es remontarse siglos atrás. Como si de un cuento se tratase, las calles, plazas y casas parecen dibujadas a conciencia buscando la semejanza de aquellos cuentos que leíamos en nuestra niñez: el mismo colorido, la misma sensación de recuerdos de la infancia.
Estaba en Suecia cuando una amiga argentina me dijo de forma muy insistente: Antonio, si vas al sur de Alemania no puedes dejar de ver Rothenburg, junto con el resto de la ruta romántica. Cuando la vi no sabía si estaba en la realidad o sencillamente soñaba, sólo hay una palabra para definir este lugar: bellísimo.
Aunque la ruta es muy larga se puede simplificar un poco. Empezando desde el norte lo primero que nos encontramos es Rothenburg, esta ciudad ofrece al viajero los enormes tesoros artísticos que existen en las iglesias y museos, hostelería y gastronomía de alto nivel y eventos históricos. Pero quizás el mayor encanto de esta ciudad es el poder pasear por sus calles y disfrutar del paisaje urbano.
Siguiendo ruta hacia el sur nos encontramos con Dinkelsbühl, antigua ciudad con casco histórico, fortificación con puertas y torres, murallas y fosos. La catedral de St. Georg lo domina todo.
Nördlingen: antigua ciudad imperial con murallas completamente originales y circular, que pueden ser recorridas en toda su totalidad disfrutando desde lo alto de bellos rincones, algo único en Alemania.
Füssen: la pequeña ciudad de montaña alberga numerosos tesoros culturales y monumentos de sus dos siglos de historia. Desde aquí se parte para visitar el castillo de Neuchswanstein, este es el más visitado de Alemania, y con razón. El Rey Luis II de Baviera apodado el Loco, mandó construir este impresionante castillo en un enclave de ensueño, rodeado de altas montañas y verde paisaje, y a sus pies, varios lagos de agua helada, el mito de las fantasías hecho realidad. Ubicado en el norte de los Alpes Bávaros, inspiró a Walt Disney para la realización de más de un cuento.
Describir Alemania, es un tanto difícil, su diversidad es tan extensa, que quizás nos quedemos con un país de contrastes.



























