El pasado 26 de agosto, la Hermandad de la Amargura realizó su XXI peregrinación al santuario de la Virgen de Consolación de Utrera. Los peregrinos partieron de la capilla de la Amargura a las seis de la mañana, y durante el camino estuvieron rezando el Rosario. La llegada al santuario se produjo sobre las doce del mediodía sin incidentes significativos. Los peregrinos asistieron a una misa oficiada por el sacerdote de la catedral de Sevilla Juan Miguel Rivas de Dios.
Este año la peregrinación era algo más especial que las anteriores, ya que se da la circunstancia de que se conmemora el 500 aniversario de la Virgen de Consolación, y por este motivo su Santidad, Benedicto XVI, ha proclamado el año santo jubilar. Por esta razón, los peregrinos que participaron en la misa obtuvieron indulgencia plenaria que se hace constar mediante un pergamino, gestionado por la Hermandad durante un plazo abierto del 16 de julio al 10 de agosto.



























