
Sergio Trujillo ganó con esta idea el premio al mejor diseño industrial del Concurso de Proyectos
Los tradicionales tapones de los botellines de refresco, agua o cerveza sólo van a servir para jugar a las chapas cuando comience a comercializarse el invento de un innovador sevillano, Sergio Trujillo, quien ganó el premio al mejor diseño industrial en el Concurso de Proyectos Empresariales Ciudad de Dos Hermanas por ‘Dispositivo de taponamiento y apertura de botella’.
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Como ocurre con los grandes inventos, los problemas más cotidianos son la fuente de la innovación. Sergio ideo este sistema “al intentar tomarme una cerveza en un bar en la que no había abridor”. Esto llevó a Trujillo a aunar en un mismo artilugio las características de un tapón de botella con la comodidad de apertura de una lata. De esta forma y tras tres meses investigando en Internet y dando vueltas a la cabeza, Sergio logra dar con un dispositivo que mezcla las funciones de taponamiento o cierre y apertura, unidos en un punto de unión. Es en este punto, prosigue el inventor, donde se ubica “una línea de menor resistencia en su cara superior que provoca que la tapa se desgarre bajo la presión manual del elemento de apertura con forma de ángulo recto”. Al desgarrarse, prosigue, “el tapón se introduce y dobla por la mitad hasta adaptarse a las paredes internas del cuello de la botella”.
Su principal ventaja es que “es de fácil apertura y sin necesidad de abridor”, además de ser un producto ecológico al cien por cien, “al desecharse con la botella”. Asimismo es un dispositivo limpio con el medio, ya que no se desprende nada al abrir una botella, y seguro, puesto que al ser una tapa de un solo uso no permite su utilización para rellenar la botella.
Tras recibir la patente por parte de la Oficina Española de Patentes y marcas y está a la espera de su concesión por parte de su homónima internacional. En este largo priceso ya ha presentado un gráfico del concepto, un estudio del estado de la técnica con sus sucesivas correcciones. Mientras se la conceden, Sergio Trujillo está tanteando ya el mercado en una doble vertiente. Por un lado, “buscando una empresa que lo fabrique, ya que las compañías de bebidas no lo hacen” y, por otra, “en contacto con las grandes multinacionales de cerveza y refrescos para su utilización”. Hasta la fecha no hay nada cerrado, pero ya hay una firma de cerveza que se ha interesado por el dispositivo.
De llegarse a buen puerto pasaría a la historia un tapón de chapa, con más de 100 años de historia, para dar paso a una tapa de metal más fácil de abrir, ecológica y segura.
Un informático con inquietudes y buenas ideas
Sergio Trujillo, joven emprendedor sevillano, se define como un hombre inquieto y que siempre está ideando. Informático de profesión, fue impulsor y es socio de Andalux, una consultora andaluza de sistemas operativos Linux y software libres. Era la primera vez que presentaba una idea, la primera a su vez que había tenido, al Concurso de Proyectos Empresariales de Dos Hermanas. También ha participado en el Salón de la Innovación celebrado en La Almona.




























