Grecia, Colombia, Isla de Pascua y Zaragoza danzan en la Gala del Folclore
El folclore continúa uniendo a los pueblos gracias a la labor del grupo de Coros y Danzas de Dos Hermanas, que lleva 26 años acogiendo a formaciones encargadas de recuperar las formas más autóctonas de cultura de cada lugar del mundo.
De sitios tan recónditos como la Isla de Pascua han llegado este año hasta las calles de Dos Hermanas grupos folclóricos. Los habitantes de la llamada Rapa Nui, en medio del Océano Pacífico, aunque perteneciente a Chile, han dejado en la ciudad una muestra de sus ritos más ancestrales, vinculados a ceremonias dedicadas a los guerreros y a sus dioses principales. En el pasacalles del jueves fueron los más vistosos y los que levantaron más expectación debido a su inusual atuendo de plumas y pinturas de guerra.
Tampoco dejaron indiferentes a los nazarenos los bailes del grupo colombiano, sobre todo en el escenario del Auditorio Municipal, con los valses criollos, la cumbia y una danza muy original en la que los hombres bailaron ataviados con sombreros y faldas de colores llamativos, manejando a la perfección unas pequeñas sombrillas de paseo.
Los aplausos no se hicieron de rogar entre el público, que agadeció la calidad de este grupo.
Aplausos recibieron, por supuesto, los miembros del grupo de Coros y Danzas Ciudad de Dos Hermanas, con su recreación de la Sierra Morena, con caballos, alguaciles y bandoleros incluidos. Las sevillanas siguen siendo la estrella del repertorio del grupo nazareno, que combina los estilos más actuales con revisiones de palos más antiguos.
Los griegos, por su parte, hicieron gala de un vestuario muy cuidado y barroco, y de unas danzas que recreaban algunas de las escenas típicas de la vida cotidiana. Con influencia de los bailes de aldea, las danzas griegas de ciudad están también influidas por la presencia histórica de los romanos y por la cercanía con el mar.
Ya dentro de España, el grupo procedente de Zaragoza hizo vibrar al público con sus magistrales interpretaciones de distintos tipos de jotas, cada una vinculada a una de las provincias aragonesas. La voz de la solista también hizo las delicias de los numerosos nazarenos que se acercaron hasta el Auditorio Municipal, atraídos por los sones exóticos de muchos de los grupos de danzas y por la agradable noche de verano, que hicieron que la velada fuese, como siempre, un éxito.
Entre bambalinas
Los presentadores de la gala, conductores del programa Café Olé de Radiolé, no pudieron resistirse y sacaron al escenario a Manuel Lombo, quien había estado entre bambalinas, pero que también había estado con sus compañeros durante la actuación, aunque sólo de figurante.



























