La Virgen se recogió una hora y media más tarde de lo previsto
La plaza de Los Jardines estaba repleta de gente deseosa de ver salir por la puerta de Santa María Magdalena a la protectora de Dos Hermanas, la Virgen de Valme. Era una procesión especial la del sábado, ya que se trataba de la primera salida extraordinaria tras la reforma de las normas en 2005, por la que recupera la tradición de salir todos los sábados día 23 de junio.
Algunos balcones que daban a la plaza y los del ayuntamiento estaban adornados para la ocasión, y en la puerta de la parroquia ondeaban, entre las habituales, las banderas de Valme y del Vaticano.
A las 21:50 horas, y precedida por representantes de las hermandades y del consistorio, el paso de la Virgen salía de la iglesia, con tañidos de campanas y el aplauso de los nazarenos. Lucía gladiolos blancos y rosas blancas y rosas, además del lujoso manto rojo que el Ayuntamiento donó en 1968. En uno de los varales exhibía un crespón negro en memoria de Antonio Rodríguez Cardona, mayordomo segundo de la Junta de Gobierno fallecido hace seis meses. El cimbreo del palio a los sones de la Agrupación Musical Nuestra Señora del Águila, de Alcalá de Guadaíra, coincidió con la admiración, y las lágrimas de emoción de los más devotos, que no paraban de lanzarle piropos y alabar a la Virgen de Valme.
Recorrido
Tras cruzar el umbral de la parroquia, los costaleros, de varias hermandades, hicieron una primera parada frente a Los Jardines, a la que acompañaron, de nuevo, los aplausos de los fieles congregados. Después, siguió su paso hacia una calle Real adornada como todo el recorrido con guirnaldas rojas y azules y abarrotada de gente, que casi dificultaba el paso de la Señora. La coincidencia con la final de la Copa del Rey disputada por el Sevilla F.C. no supuso una disminución en cuanto a la presencia de gente en las calles. Según la Hermandad de Valme, en algunos puntos había más concurrencia que en la procesión de 2002, como la zona de El Arenal, y sobre todo, la calle Alcoba.
Presentaciones
Durante el recorrido de la procesión, que recuperaba el itinerario de 1994, se vivieron momentos especiales en la presentación ante las distintas hermandades. Cada una aportó su toque distintivo para recibir a la protectora de Dos Hermanas. Entre estas, las hermandades del Santo Entierro, de Oración en el Huerto, la Hermandad del Rocío, con toda la fachada adornada para la ocasión y cuyo coro le cantó a la Virgen, la Borriquita, que la recibió con música clásica y unas poesías recitadas por los hermanos más jóvenes, aunque también hubo altares al margen de las hermandades, como el de la Cruz de Mayo de la calle Guadalajara, instalado en la calle Santa María Magdalena. Asimismo, la calle Botica presentaba dibujos hechos con sales en el suelo.
A las 2:30 se recogió la Virgen, de nuevo con todo el calor y la devoción popular de Dos Hermanas.
La plazoleta acogió el momento más emotivo
La plazoleta, donde se ubica el monumento a la Virgen, estaba adornada con guirnaldas de flores blancas de papel, el anagrama de María, mantoncillos y banderas en los balcones con los lemas ‘Viva la Virgen de Valme’ y ‘Valme, la reina de Dos Hermanas’. Ya en el camino de recogida, la plazoleta vivió uno de los momentos más emotivos de la procesión, cuando la Virgen se volvió de cara a su monumento y el Coro de Valme le cantó recordando el momento de su coronación en la plaza del Arenal.
Por otra parte, la Hermandad de Valme quiere agradecer a los nazarenos por su colaboración en esta salida excepcional.




























La plazoleta acogió el momento más emotivo