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    Una joven pareja nazarena recupera el parto en casa

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    parto en casaSon partidarios de un parto natural y con la ausencia de medicamentos

    Marcos Cabeza y María José Martín son una joven pareja nazarena de 30 años que ya disfrutan de su primer niño, Samuel, de 40 días de vida, tras un parto natural y en su propia casa, aunque algunos tarden en creérselo y asimilarlo. No es que los dolores del parto sorprendieran a María José en casa y no pudiese llegar al hospital. Se trata de una nueva opción que se está intentando  recuperar, al estilo antiguo, aunque con los avances actuales, a través de la asociación ‘El parto es nuestro’. A ella llegaron Marcos y María José en su cuarto mes de gestación, tras visionar un reportaje sobre los partos en casa en países como Inglaterra, Holanda o Suecia, en los que esta práctica es más habitual. Eso y una navegación por Internet los llevaron a un foro y a una charla en Sevilla, donde un grupo de matronas profesionales y padres explicaban su experiencia. “Nos abrieron las puertas”, comenta Marcos, “ya que lo que queríamos para mi mujer e hijo era un parto natural, sin medicamentos de por medio, aunque fuese en un hospital, pero como allí no podía hacerse, optamos por tenerlo en casa”. “No estamos de acuerdo”, prosiguen, “en la aplicación generalizada de prácticas  que deberían ser puntuales, como la cesárea, la epidural, la episotomía o los partos provocados con la hormona oxitocina y otras habituales, y sí con el trato más humanizado en todo el proceso del parto”.

    Tanto Marcos como María José quieren aclarar que se parte de la premisa de “que sería un parto no problemático y que si se complicara el nacimiento siempre se puede recurrir al hospital”. Asimismo, apuntan, “en la Seguridad Social sólo se te informa del protocolo de actuación sanitario, y de esta manera nosotros hemos recibido de la matrona un curso de cuatro meses previo al alumbramiento, con información real y práctica de un parto: qué son las contracciones y cómo se identifican, el control de los latidos del niño, las posturas más cómodas para tener el bebé, los partos en el agua, así como los ejercicios recomendables previo a dar a luz”. Asimismo, durante este tiempo “la matrona hace una valoración de las condiciones generales de la parturienta y las personas que  van a estar cerca de ella en el parto, tanto marido como familiares, para crear un ambiente propicio”.

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    Ambiente más familiar
    Posteriormente en el día del parto, recuerda María José, “el ambiente era mucho más tranquilo, en tu habitación y contando con el apoyo de mi marido y el de la matrona, que te alentaba en cada momento”. Por ello, para esta orgullosa madre, “no cambiaría la epidural por la sensación de dar a luz a mi niño, en la postura más idónea en ese momento, y cogerlo de entre mis piernas nada más nacer y darle  de mamar para no postergar ese vínculo que se crea nada más nacer entre la madre y su hijo”. Posteriormente, la matrona, recuerdan, “lo pesó y le realizó el test de reconocimiento básico (vista, tonificación, reflejos, latidos y color) para ver que todo estaba en orden”. Asimismo, aseveran, “al día siguiente volvió para ver que todo iba bien”, recibiendo de la matrona consejos básicos para el cuidado del bebé así como para la madre que en este  momento se encontraba en la fase de postparto.

    Tanto Marcos como María José están muy contentos con su experiencia que no dudarían en repetir. Por ello quieren compartirla con todo el mundo, informando y aconsejando a todos los interesados en optar por esta alternativa y natural opción de alumbramiento. Para ello también, la asociación se reúne los primeros lunes de cada mes en Sevilla, en el centro Kinesis Espacio de Salud, en la calle Ramón y Cajal, 102. Asimismo, para más información se puede visitar la web www.elpartoesnuestro.org. Un camino, comentan ambos progenitores, “para evitar la desinformación, el miedo social y los falsos bulos que existen entre la población con respecto al parto”.

    Además, de esta forma, apostilla María José, “se permite a la mujer que sea ella la que decida como quiere tener a su hijo, en algo tan natural como un parto y que no debe tratarse como una enfermedad”.

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